Luis José Chávez – presidente de Adompretur
Lo que hace del turismo un tema especial en el ámbito del periodismo dominicano es que se trata de un sector estratégico para la economía nacional, con impacto transversal en todas las áreas del desarrollo y el proceso productivo del país.
En la actualidad, más de 558 mil dominicanos trabajan en el sector turístico o en actividades relacionadas, según datos de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores). Pero además el turismo es un socio fundamental de la agropecuaria, la construcción, el comercio, el transporte terrestre y aéreo, la industria de alimentos y bebidas, la industria del mueble, los servicios financieros, la artesanía, el arte y la cultura, y la industria del entretenimiento, para citar solo algunas áreas representativas.
Para el sector agropecuario y la agroindustria nacional, el turismo representa un mercado “cautivo” con un potencial de más de 21 mil millones de pesos anuales, que puede explotarse a plenitud mejorando tanto la capacidad productiva, como la calidad de los rubros agropecuarios que demanda el sector, según lo ha puesto de relieve la Junta Agro empresarial Dominicana (JAD).
Aunque hemos escuchado más de una vez que el turismo no paga impuestos y que recibe un trato fiscal privilegiado, está documentado que por cada 100 pesos que genera la industria, 24 van a las arcas del Estado, una proporción que no se da en ningún otro sector productivo.
El turista paga impuestos en todas las etapas de su visita al país: por el asiento del avión, por el combustible del avión, por el aterrizaje en el aeropuerto, por la seguridad del aeropuerto, por la vigilancia del espacio aéreo, por el derecho de entrada al país, por los combustibles del transporte local; por el ITBIS sobre los pasajes, por la habitación y los servicios de hotel, por los impuestos selectivos a las bebidas y cigarrillos, por los artículos electrodomésticos que se usan en el hotel, por los derechos de salida del país y nuevamente por el asiento del avión en que se traslada.
Un problema de comunicación
Sin embargo, a pesar de la importancia capital que reviste el turismo como motor de la economía, resulta evidente que una de sus principales debilidades ha sido la falta de interacción entre las instituciones del sector y las comunidades donde ha logrado alcanzar mayores niveles de desarrollo, creando en los hechos una ruptura comunicacional entre el glamoroso mundo del turismo y el entorno social que lo rodea.
Históricamente el desarrollo turístico dominicano se produjo de espalda a las comunidades y en conflicto con el liderazgo social e institucional, una corriente que también arrastró durante décadas a una parte importante de los periodistas y los medios de comunicación.
Sin embargo, esa tendencia ha comenzado a cambiar en los últimos tiempos como parte de un proceso donde la Asociación Dominicana de Prensa Turística (Adompretur) ha jugado un papel clave al promover o respaldar algunos canales de acercamiento entre el sector turístico y la sociedad, sobre todo a partir del Premio Epifanio Lantigua (PEL) y la Cumbre Prensa y Turismo, que han revolucionado el papel de la prensa turística en el país.
La responsabilidad del comunicador
Dentro de este esquema Adompretur ha propuesto a sus asociados y a los medios de comunicación pasar del simple papel de espectadores y mediadores del proceso comunicacional, a una actitud de compromiso con la industria y con las comunidades vinculadas a nuestros destinos turísticos.
La posición asumida de manera proactiva por Adompretur es que los periodistas no debemos permanecer imparciales o indiferentes ante los problemas del turismo, y por lo tanto no solo debemos llamar la atención sobre situaciones que afectan la industria, sino también actuar como actores directos y canales de mediación entre la sociedad y los principales responsables públicos y privados del sector.
Con esa visión Adompretur ha participado directamente en iniciativas para abordar desde una perspectiva multisectorial algunas de las situaciones que afectan la calidad del turismo dominicano, propiciando acuerdos y compromisos sociales e institucionales que han tenido un impacto positivo en el sector, como lo ha hecho a través de las cinco cumbres Prensa y Turismo que se han llevado a cabo en Puerto Plata, Santiago, Santo Domingo, Punta Cana, y de nuevo en Puerto Plata, donde se han adoptado compromisos de todos los actores de la industria para apoyar el fortalecimiento de esos destinos.
En esa misma línea de compromiso se inscribe el Premio de Periodismo Turístico Epifanio Lantigua (PEL), que ha contribuido a crear una dinámica plataforma de interacción y acercamiento entre la industria turística y los profesionales de la comunicación.
Al pasar balance a once años de trayectoria, el Premio Epifanio Lantigua no solo ha generado un significativo incremento de la cobertura periodística sobre los temas relacionados con la industria, sino también una participación más directa de los comunicadores dominicanos en iniciativas encaminadas a fortalecer el turismo en diversos escenarios.
Desde una perspectiva integral, la visión planteada por Adompretur es la de apoyar proactivamente el turismo con sentido de responsabilidad social y sin renunciar al ejercicio de un periodismo crítico y constructivo.






