Vivimos en un mundo cada vez más competitivo, donde la comunicación es más veloz. Donde es preciso cambiar las estrategias constantemente; si no funciona hay que intentar hacerlo mejor.
Para desarrollar una estrategia exitosa, debemos empezar por escribir la visión de la misma. ¿Por qué? Porque tener claro hacia dónde vamos; es lo que permitirá el éxito del proyecto.
Luego, pensemos en cómo arrancaremos, es decir firmemente redacta la misión: ¿Por dónde comenzar?. ¿Con qué cosas, herramientas contamos?, ¿Cómo vamos a lograr el “engagement”, enganche para conseguir el posicionamiento que anhelamos.
Establecer las estrategias…
- Analizamos las ventajas y desventajas
- Identificamos nuestro target/público objetivo
Teniendo en limpio esos dos puntos básicos de la estrategia…entonces…empezamos a diseñar el plan de acción.
Es esencial investigar el mercado al cual nos dirigiremos, la competencia con la que se cuenta y las tendencias del momento, tener presente estos aspectos nos proporcionará una plataforma para saber qué tan rentable o permanente puede ser la idea o proyecto de negocio.
Muchas veces, las empresas, corporaciones o instituciones desarrollan su estrategia basados en el costo o el producto, sin embargo ha quedado demostrado que solo pensar en esas dos virtudes; disminuye la ética y lealtad hacia la marca.
Hoy día, las personas se identifican más con una marca/huella/identidad que les agregue valor, a la par con la resolución de un problema o situación. Ya la premisa no es preguntarse si no se vende porque el precio está alto, ahora la inquietud debe ser por qué mi producto o servicio no logra captar la atención, ¿será que le falta color, estilo o personalidad?
Al tener todos estos conceptos con claridad, entonces podremos tomar la decisión de hacia dónde orientar nuestra estrategia empresarial. Solo tomar muy en cuenta que se necesitan cultivar la paciencia, la disciplina y la determinación; cuando se logran armonizar estas tres, el resultado es más satisfactorio. ¡La estrategia está en nuestras manos, hagamos que despierte!







