Casi la mitad de las víctimas de abuso digital identifica a su agresor en su entorno cercano

Casi cinco de cada diez personas que han sufrido abuso digital identifican a su agresor como alguien de su entorno cercano, según un estudio global de Kaspersky, que advierte sobre el creciente impacto de la violencia facilitada por la tecnología en las relaciones personales.

La investigación, realizada entre 7,600 personas de 19 países, encontró que los amigos representan el 15 % de los agresores identificados, seguidos por parejas actuales (10 %), compañeros de trabajo (8 %), familiares (7 %) y exparejas (6 %).

El informe también revela que cerca del 60 % de los encuestados pertenecientes a la Generación Z afirmó haber experimentado al menos una forma de abuso digital durante el último año; mientras que el 62 % de las mujeres dijo sentirse insegura en línea, frente al 54 % de los hombres.

Otro de los hallazgos indica que las personas que fueron víctimas de abuso por parte de amigos, parejas o familiares tenían una mayor probabilidad de haber ejercido conductas similares hacia personas de esos mismos grupos, lo que sugiere que este tipo de violencia puede normalizarse dentro de las relaciones y convertirse en un ciclo difícil de romper.

Diferencias generacionales

El estudio también identificó diferencias generacionales en el conocimiento del abuso facilitado por la tecnología. Mientras el 81 % de los integrantes de la Generación Z aseguró conocer este concepto, entre los Baby Boomers la cifra descendió al 64 %, reflejando una brecha en la comprensión de los riesgos digitales.

Según la investigación, este tipo de abuso no siempre comienza con amenazas evidentes. En muchos casos se manifiesta mediante conductas aparentemente cotidianas, como revisar conversaciones privadas, exigir contraseñas, monitorear la ubicación o controlar con quién se comunica una persona.

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Estas acciones pueden convertirse en mecanismos de vigilancia, intimidación y control que afectan la privacidad, la autonomía y el bienestar emocional de las víctimas.

Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor para Américas de Kaspersky, explicó que el abuso digital representa un desafío diferente al de las amenazas tradicionales de ciberseguridad.

«Durante años hemos asociado los riesgos digitales con amenazas externas, pero esta investigación demuestra que una parte importante del abuso facilitado por la tecnología ocurre dentro de relaciones cotidianas. No se trata solo de proteger dispositivos o cuentas, sino de reconocer cómo ciertas conductas de control, vigilancia o intimidación pueden trasladarse al entorno digital», señaló.

Ante esta realidad, los especialistas recomiendan identificar las señales de control digital, conservar evidencias cuando se presenten situaciones de abuso, fortalecer la seguridad de las cuentas mediante contraseñas robustas y autenticación en dos pasos, revisar periódicamente los permisos de las aplicaciones y utilizar soluciones de seguridad que permitan detectar actividades sospechosas y proteger la privacidad.

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