Preservar la calidad de vida durante el tratamiento contra el cáncer debe ser parte esencial de la atención integral del paciente, afirmó la radioncóloga Alcestis Salazar Polanco, especialista del Centro de Radioterapia Integral RADONIC.
La médica explicó que los avances en el diagnóstico y tratamiento han permitido aumentar la supervivencia de muchas personas con cáncer, lo que hace necesario prestar mayor atención no solo al control de la enfermedad, sino también al bienestar físico, emocional y social.
“La calidad de vida no es un aspecto secundario del tratamiento. Es parte del tratamiento. Cada acción que fortalece al paciente física y emocionalmente contribuye a enfrentar mejor la enfermedad”, señaló.
Hábitos que pueden ayudar durante el tratamiento
Salazar Polanco destacó que una alimentación adecuada, mantenerse hidratado, descansar lo suficiente y realizar actividad física adaptada a la condición de cada paciente pueden contribuir a mejorar su bienestar durante el proceso.
El ejercicio, explicó, puede resultar beneficioso en muchos casos, pero debe ajustarse a las condiciones clínicas de cada persona y realizarse bajo orientación profesional cuando sea necesario.
La especialista también insistió en la importancia de mantener una comunicación constante con el equipo médico y no normalizar síntomas que puedan requerir atención.
Entre las señales de alerta mencionó fiebre persistente, dificultad para respirar, dolor intenso que no puede ser controlado, vómitos continuos, deshidratación y alteraciones neurológicas.
Salud mental y redes de apoyo
El acompañamiento emocional constituye otro componente importante durante el tratamiento.
Familiares, amigos, grupos de apoyo y profesionales de la salud pueden ayudar al paciente a manejar el impacto psicológico y emocional que puede acompañar un diagnóstico oncológico.
“Detrás de cada diagnóstico existe una historia única, una familia, sueños pendientes y razones para seguir luchando. Vivir con cáncer no significa dejar de vivir; significa aprender a transitar el camino acompañado, informado y con esperanza”, expresó Salazar Polanco.
La especialista sostuvo que la atención oncológica debe abordar al paciente de manera integral y procurar preservar, además de su salud física, su dignidad, autonomía y bienestar durante las distintas etapas del tratamiento.








