La pasión por el fútbol está dejando una huella que va mucho más allá de los estadios. Un análisis de Visa Consulting & Analytics (VCA) revela que los aficionados de América Latina y el Caribe que viajaron a México, Estados Unidos y Canadá durante la semana inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ impulsaron un importante crecimiento en el comercio de los países anfitriones, reflejado en un aumento significativo de las transacciones transfronterizas y del consumo en sectores clave de la economía.
El estudio, basado en datos de VisaNet correspondientes al período del 11 al 18 de junio de 2026, muestra cómo el torneo se ha convertido en un importante dinamizador económico, con los visitantes regionales generando un mayor movimiento en restaurantes, transporte, supermercados y otros establecimientos vinculados a la experiencia turística.
«Estamos viendo a aficionados de América Latina y el Caribe inyectar un dinamismo extraordinario en este torneo histórico. Nuestro análisis muestra que están generando un impacto económico medible en los países anfitriones, con la infraestructura de Visa operando como motor de este impulso comercial, transformando la pasión por el deporte en prosperidad tangible para las economías locales, gracias a pagos digitales rápidos, confiables y seguros», afirmó Javier Vázquez, líder regional de Visa Consulting & Analytics para América Latina y el Caribe.
Entre los principales hallazgos del informe destaca un incremento del 31 % en las transacciones transfronterizas realizadas con tarjetas Visa por viajeros latinoamericanos y caribeños, en comparación con el mismo período de 2025. Los datos también evidencian un notable flujo turístico procedente de Brasil, Colombia, Ecuador, Argentina y Panamá, países que lideraron la llegada de visitantes de la región a las sedes mundialistas durante la primera semana del campeonato.
En términos de actividad comercial, los tarjetahabientes de Brasil, Colombia y Ecuador registraron el mayor volumen de transacciones internacionales, con un crecimiento del 39 % respecto al año anterior, consolidándose como los mercados de mayor dinamismo durante el inicio del torneo.
El análisis también evidencia que el impacto económico se extendió más allá de los recintos deportivos. Las categorías con mayor crecimiento en las compras fueron restaurantes, con un aumento del 38 %; transporte, que registró un incremento del 49 %; y supermercados, con un crecimiento del 16 %. Estas cifras reflejan que los visitantes aprovecharon su estadía para consumir bienes y servicios relacionados con el turismo y la vida cotidiana en los países anfitriones.
Otro de los indicadores destacados fue el crecimiento sostenido de los pagos sin contacto. Las transacciones realizadas mediante la tecnología Tap to Pay aumentaron un 55 % frente al mismo período del año anterior, siendo Brasil, Colombia y Argentina los mercados con mayor utilización de esta modalidad de pago, lo que confirma la creciente preferencia de los consumidores por soluciones digitales que ofrecen rapidez, seguridad y comodidad.
En cuanto a los destinos con mayor actividad económica generada por los viajeros latinoamericanos y caribeños, Estados Unidos concentró el mayor volumen de transacciones durante la primera semana del Mundial, seguido por Canadá y México, países que comparten la organización del torneo más importante del fútbol internacional.
Visa recordó que mantiene una alianza de casi dos décadas con la FIFA como socio oficial de tecnología de pagos de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, una colaboración que en esta edición contempla 145 iniciativas en 25 mercados y el trabajo conjunto con 121 clientes, orientadas a fortalecer la experiencia de aficionados, comercios y comunidades mediante soluciones de pago innovadoras.
Los resultados del análisis confirman que los grandes eventos deportivos generan beneficios que trascienden el espectáculo y se convierten en motores de crecimiento para sectores como el comercio, la gastronomía, el transporte y el turismo. En ese contexto, la Copa Mundial de la FIFA 2026 continúa demostrando cómo la movilización de millones de aficionados puede traducirse en un impacto económico tangible para los países anfitriones y en una aceleración de la adopción de los pagos digitales a nivel internacional.







