La Asociación Dominicana de Empresas de Seguridad (Adesinc) destacó el impacto económico y social que tiene la industria de la vigilancia privada en el país, al tiempo que reiteró la necesidad de aprobar una legislación especializada que permita fortalecer la profesionalización, tecnificación y regulación de un sector que desempeña un papel cada vez más relevante en la protección ciudadana.
La posición fue planteada por el presidente de la entidad, Freddy González Estrada, durante la apertura del conversatorio “El rol de la mujer en la seguridad ciudadana: liderazgo, desafíos y oportunidades”, encabezado por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, en el hotel Embassy Suites by Hilton.
Durante su intervención, González Estrada señaló que la evolución de la seguridad privada ha transformado la forma en que se conciben las estrategias de protección y prevención, pasando de modelos sustentados principalmente en la fuerza física a esquemas apoyados en la inteligencia, la planificación estratégica y el fortalecimiento institucional.
Resaltó la creciente participación de las mujeres en el sector, asegurando que su integración aporta nuevas capacidades de liderazgo, organización y análisis que enriquecen los procesos de gestión y prevención.
“La protección ciudadana dejó de estructurarse bajo criterios de fuerza bruta para sostenerse en la inteligencia, el orden institucional y la dirección estratégica”, afirmó el dirigente empresarial.
González Estrada destacó que la seguridad privada representa actualmente uno de los principales soportes operativos de la prevención en el país. Según explicó, la industria genera más de 62,000 empleos formales, registra ventas anuales superiores a los RD$24,000 millones y aporta alrededor de 90 millones de horas de vigilancia cada año, cifras que evidencian su peso dentro de la economía nacional.
Ante esta realidad, consideró prioritario avanzar hacia la aprobación de una ley sectorial que permita modernizar los procesos, fortalecer los mecanismos de supervisión y promover una mayor incorporación de herramientas tecnológicas orientadas a la prevención y gestión de riesgos.
El encuentro reunió a importantes representantes de los sectores público, militar y empresarial, entre ellos el ministro de Defensa, teniente general Carlos Fernández Onofre; el director de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, mayor general Francisco Ovalle Pichardo; y el embajador dominicano en Guinea Ecuatorial, Tony Raful, además de empresarios y ejecutivos vinculados a la industria de la seguridad.
Durante su exposición, el presidente de Adesinc también cuestionó la percepción tradicional que presenta a las empresas de vigilancia como estructuras aisladas o meramente operativas. A su juicio, el sector ha evolucionado hasta convertirse en una industria estratégica capaz de aportar soluciones especializadas basadas en la experiencia, la capacitación y el conocimiento técnico de su personal.
Asimismo, destacó que la seguridad privada debe ser valorada no solo por su función operativa, sino también por su contribución al desarrollo económico, la estabilidad institucional y el funcionamiento eficiente de múltiples sectores productivos.
Como parte de su intervención, González Estrada reconoció el trabajo de las mujeres que ocupan posiciones directivas y operativas dentro de la industria, así como el crecimiento experimentado por Adesinc desde su fundación en 1982. Actualmente, la organización agrupa cerca de un centenar de empresas formalmente reguladas en el país.
El dirigente concluyó señalando que iniciativas como este conversatorio contribuyen a fortalecer la colaboración entre el sector público y privado, promoviendo estándares comunes de calidad, profesionalización y excelencia que permitan responder a los desafíos actuales en materia de seguridad ciudadana.







