La Federación Internacional de Periodistas (FIP) alertó sobre el aumento de los ataques sexistas contra mujeres periodistas en distintas regiones del mundo y llamó a empresas de medios y gobiernos a fortalecer las medidas destinadas a garantizar su seguridad.
En una declaración difundida el 7 de agosto, su Consejo de Género señaló que la violencia contra las periodistas se manifiesta tanto en el espacio físico como en el digital y puede incluir agresiones, comentarios sexistas, acoso sexual, intimidación y campañas dirigidas a desacreditar su trabajo.
El organismo citó casos registrados en países como India, Camboya, Uruguay, España e Italia, donde periodistas han denunciado agresiones durante coberturas, acoso dentro de los medios y comportamientos destinados a cuestionar o silenciar su participación profesional.
El acoso digital gana terreno
Uno de los aspectos que más preocupa a la FIP es la transformación del hostigamiento en línea.
Según la organización, ya no se trata únicamente de ataques individuales realizados por usuarios o trolls, sino también de campañas sistemáticas capaces de combinar amenazas, difusión de datos personales, insultos y manipulación de contenidos.
La declaración menciona situaciones ocurridas en Perú, Panamá y Argentina, donde periodistas han sido blanco de ataques digitales vinculados con su trabajo.
La inteligencia artificial añade una nueva dimensión al problema, debido a la posibilidad de crear y distribuir imágenes falsas, contenidos manipulados y otras formas de desinformación destinadas a dañar la reputación profesional de las víctimas.
Un problema que afecta la libertad de prensa
La FIP advierte que este tipo de violencia no representa únicamente una amenaza personal para las periodistas.
Los ataques pueden conducir a la autocensura, reducir su participación en el debate público y afectar el derecho de las audiencias a recibir información de interés general.
La organización ha señalado anteriormente que la violencia y el acoso contra mujeres periodistas pueden producirse dentro de las redacciones, durante las coberturas, en las relaciones con las fuentes y a través de las plataformas digitales, con consecuencias directas sobre su bienestar y su ejercicio profesional.
Reclaman respuestas de medios y gobiernos
El Consejo de Género pidió el cumplimiento efectivo de las legislaciones nacionales e internacionales destinadas a prevenir y sancionar la violencia y el acoso contra las mujeres periodistas.
También reclamó lugares de trabajo más seguros, tanto en las redacciones como durante coberturas de manifestaciones y conflictos, así como igualdad de oportunidades para acceder a posiciones de liderazgo dentro de los medios.
Entre sus demandas figura además una mayor capacidad para identificar a los responsables de amenazas e insultos en línea, incluso cuando estas campañas estén vinculadas con organizaciones políticas o sociales.
La FIP también plantea la necesidad de avanzar en la regulación de la inteligencia artificial para evitar su utilización en campañas de difamación y desinformación dirigidas contra mujeres.
Para la organización, proteger a las periodistas frente a la violencia de género forma parte de la defensa de la libertad de prensa y de su capacidad para participar plenamente en la producción y difusión de información de interés público.







