El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) decidió mantener sin cambios su tasa de política monetaria (TPM) en 5.25 % anual durante su reunión correspondiente a mayo de 2026, en una medida orientada a preservar la estabilidad de precios en un contexto internacional marcado por el aumento de los costos energéticos y la incertidumbre derivada del conflicto en Medio Oriente.
La entidad monetaria informó que también permanecen invariables la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a un día), en 5.75 % anual, y la tasa de depósitos remunerados (Overnight), en 4.50 % anual.
La decisión responde a la necesidad de equilibrar el proceso de recuperación económica local con las presiones inflacionarias generadas por factores externos.
De acuerdo con el organismo, uno de los elementos clave para mantener la postura monetaria actual ha sido el incremento reciente de los precios internacionales del petróleo, situación que ha incidido directamente en la inflación local. Sin embargo, el Banco Central destacó que las expectativas de inflación a mediano plazo continúan alineadas con su meta de 4.0 % ± 1.0 %, lo que brinda margen para mantener la actual orientación de la política monetaria.
Panorama internacional
El panorama internacional sigue ejerciendo una influencia determinante sobre las economías. En Estados Unidos, la actividad económica mostró fortaleza durante el primer trimestre del año, con un crecimiento interanual de 2.6 %, mientras que la inflación alcanzó 3.8 % en abril debido al aumento de los costos energéticos. Esta situación ha llevado a los analistas a proyectar que la Reserva Federal mantendrá sin cambios sus tasas de referencia en los próximos meses.
En Europa, el escenario también presenta desafíos. Las previsiones apuntan a una desaceleración económica en la Zona Euro, acompañada de una inflación superior al objetivo establecido por el Banco Central Europeo, lo que podría traducirse en nuevas medidas restrictivas durante la segunda mitad del año.
Mientras tanto, América Latina continúa enfrentando un crecimiento moderado y presiones inflacionarias vinculadas al encarecimiento del petróleo. En este contexto, la mayoría de los bancos centrales de la región ha optado por mantener estables sus tasas de interés, aunque algunas economías han realizado ajustes significativos en respuesta a sus propias condiciones internas.
En el ámbito local, la inflación interanual se situó en 5.11 % durante abril, superando temporalmente el rango meta después de permanecer dentro de este desde mayo de 2023. El incremento estuvo asociado principalmente a los ajustes en los precios de los combustibles derivados del alza internacional del petróleo. No obstante, la inflación subyacente, considerada un indicador más estable para medir las tendencias de precios, se ubicó en 4.87 %, manteniéndose dentro del objetivo establecido por la autoridad monetaria.
Efectos del encarecimiento energético
Para contrarrestar los efectos del encarecimiento energético, el Gobierno dominicano continúa implementando subsidios parciales a los combustibles y otros productos esenciales, además de programas de asistencia social dirigidos a los sectores más vulnerables. Estas medidas buscan amortiguar el impacto sobre el poder adquisitivo de los hogares y preservar la estabilidad económica.
Las proyecciones del Banco Central indican que la inflación podría mantenerse por encima del rango meta durante los próximos meses, aunque se espera que retorne gradualmente al objetivo establecido hacia el cuarto trimestre de 2026, a medida que disminuyan los efectos del choque petrolero internacional.
A pesar de los desafíos externos, la economía dominicana muestra señales de recuperación. El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento promedio de 4.0 % entre enero y abril de este año, impulsado principalmente por los sectores construcción, manufactura de zonas francas y hoteles, bares y restaurantes.
Asimismo, la institución prevé que el producto interno bruto (PIB) crezca entre 3.5 % y 4.0 % durante 2026, apoyado en la recuperación de la inversión pública y privada, así como en el dinamismo de los sectores generadores de divisas.
En ese sentido, el desempeño del sector externo ha contribuido a mantener la estabilidad cambiaria. El peso dominicano acumula una apreciación cercana al 8.0 % al cierre de mayo, mientras que las reservas internacionales alcanzan aproximadamente US$15,900 millones, equivalentes a 12 % del PIB y a unos seis meses de importaciones, niveles que superan las recomendaciones internacionales.
El Banco Central reiteró que continuará monitoreando de manera permanente la evolución de los mercados internacionales y los riesgos asociados al conflicto en Medio Oriente, con el propósito de adoptar oportunamente las medidas necesarias para garantizar la estabilidad de precios y preservar el equilibrio macroeconómico del país.
La decisión de mantener la tasa de política monetaria refleja una estrategia de prudencia ante un entorno global incierto, apostando por preservar la confianza de los agentes económicos mientras la economía dominicana continúa mostrando capacidad de adaptación y resiliencia frente a los desafíos internacionales.







