Un cambio estructural está marcando la forma en que las organizaciones protegen su información.
Cerca del 90 % de las empresas ha dejado de depender exclusivamente de equipos internos para gestionar su ciberseguridad, migrando hacia modelos híbridos que combinan capacidades propias con servicios especializados, según un estudio global de Kaspersky.
En el centro de esta transformación se encuentran los Centros de Operaciones de Seguridad (SOC), estructuras diseñadas para monitorear sistemas, detectar amenazas y responder a incidentes en tiempo real, las 24 horas del día.
Este enfoque responde a un entorno donde los ciberataques son cada vez más sofisticados y persistentes, lo que dificulta sostener operaciones internas con el nivel de especialización requerido.
Los datos del informe evidencian un giro estratégico: el 64 % de las empresas planea tercerizar parte de su operación de ciberseguridad, mientras que un 26 % se prepara para adoptar completamente modelos gestionados como servicio.
Solo el 9 % considera mantener estas funciones de forma totalmente interna, lo que refleja las limitaciones en talento, costos y capacidad operativa.
La externalización permite a las organizaciones delegar tareas altamente técnicas, desde la implementación de soluciones hasta el monitoreo continuo y la respuesta a incidentes. Entre las funciones más tercerizadas destacan la instalación y despliegue de herramientas (55 %), el desarrollo de soluciones (53 %) y el diseño del SOC (47 %), evidenciando un enfoque que prioriza la eficiencia operativa sin perder control estratégico.
En términos de talento, las empresas están reforzando roles clave en seguridad. Los analistas de primera línea (61 %) y de segunda línea (52 %) son los perfiles más demandados en servicios externos, lo que indica un énfasis en la detección temprana y la respuesta rápida frente a amenazas.
Más allá de la optimización de costos, el principal motor de esta tendencia es la necesidad de protección continua. El 55 % de las organizaciones identifica el monitoreo 24/7 como la razón principal para tercerizar, seguido por la reducción de la carga de trabajo de los equipos internos (47 %) y el acceso a tecnologías avanzadas (42 %). El cumplimiento regulatorio también figura como un factor relevante para el 41 % de las empresas.
Las empresas gestionan su ciberseguridad
“Estamos viendo un cambio claro en la forma en que las empresas gestionan su ciberseguridad. Cada vez más organizaciones optan por apoyarse en especialistas externos para responder a amenazas que no se detienen”, afirmó Daniela Álvarez de Lugo, al destacar que esta estrategia permite mantener vigilancia constante y reaccionar a tiempo ante incidentes críticos.
El informe también subraya que la ciberseguridad está dejando de ser un componente aislado para convertirse en un eje estratégico del negocio. La integración de tecnologías como XDR, MDR y plataformas de inteligencia de amenazas permite a las organizaciones anticiparse a riesgos y mejorar su capacidad de respuesta.
El modelo híbrido emerge como la nueva norma. Las empresas buscan mantener el control de las decisiones estratégicas mientras delegan la operación técnica a expertos externos, en un equilibrio que prioriza la resiliencia frente a un entorno digital cada vez más complejo.
La evolución de la ciberseguridad refleja, en última instancia, un cambio en la lógica empresarial: proteger la información ya no es solo una función técnica, sino una condición esencial para la continuidad y la competitividad en la economía digital.







