Los investigadores Alexis Apablaza-Campos y Jaime Andrés Wilches Tinjacá analizan cómo los medios de comunicación de Iberoamérica están incorporando la inteligencia artificial en sus rutinas editoriales, a partir de un estudio que examina más de un centenar de experiencias en la región.
El trabajo, desarrollado como parte del libro Fonaments i prospectiva de la pràctica comunicativa, parte de una premisa clara: aunque la investigación sobre inteligencia artificial y periodismo ha crecido a nivel global, los estudios enfocados en Iberoamérica siguen siendo limitados.
Los autores se propusieron ofrecer una visión comparada, sistemática y contextualizada del uso real de estas tecnologías en las redacciones de la región.
Un mapa regional del uso de la IA
El estudio se apoya en un informe colaborativo titulado Inteligencia artificial para la generación de contenidos en Iberoamérica: Experiencias editoriales en medios de comunicación, que reúne casos de más de un centenar de medios.
A partir de este análisis, los investigadores identificaron 105 experiencias vinculadas al uso de inteligencia artificial en 68 medios distribuidos en 14 países. Este hallazgo confirma que la IA ya no es una promesa futura, sino una realidad operativa en el ecosistema mediático iberoamericano, sin distinción entre medios grandes o pequeños, públicos o privados.
El análisis por país incluyó 15 redacciones de América Latina y España, lo que permitió identificar qué tipos de contenidos se están generando con IA, en qué áreas temáticas, con qué tecnologías y con qué nivel de integración en las rutinas periodísticas.
Dónde y cómo se está usando la IA
Uno de los principales hallazgos es la concentración del uso de la inteligencia artificial en contenidos de actualidad, seguidos por deportes y verificación de datos. Estas áreas se benefician especialmente de la automatización, ya que requieren rapidez, actualización constante y manejo de grandes volúmenes de información.
En el caso del periodismo deportivo, por ejemplo, la generación automatizada de crónicas y estadísticas ya es una práctica habitual en varios medios de la región.
Desde el punto de vista tecnológico, el estudio revela una coexistencia de herramientas. Predominan las soluciones de automatización de contenidos, pero crece el uso de inteligencia artificial generativa, especialmente con plataformas como ChatGPT, utilizada para redacción asistida, generación de ideas, resúmenes, optimización SEO y desarrollo de chatbots.
Ética y formación: ejes clave
Más allá de la tecnología, uno de los hallazgos más relevantes tiene que ver con la actitud de los medios frente a la IA. Existe una preocupación transversal por el uso ético de estas herramientas y por la necesidad de formar a periodistas y editores.
En la mayoría de los casos, la inteligencia artificial no se concibe como un sustituto del trabajo periodístico, sino como un recurso de apoyo que requiere supervisión humana, criterios editoriales sólidos y marcos éticos bien definidos.
Este enfoque resulta especialmente significativo en Iberoamérica, donde los medios operan en contextos con limitaciones económicas y estructurales distintas a otros mercados. Lejos de replicar modelos externos, las redacciones están adaptando la IA a sus propias necesidades y realidades.
Desafíos para el futuro
El estudio identifica tres grandes retos. El primero es avanzar en la creación de regulaciones internas y guías éticas que orienten el uso responsable de la inteligencia artificial. El segundo es fortalecer la formación profesional, de modo que los periodistas comprendan no solo cómo usar estas herramientas, sino también sus sesgos y limitaciones.
El tercer desafío es continuar investigando desde una perspectiva regional, evitando generalizaciones que no reflejen la diversidad del ecosistema mediático iberoamericano.
En conjunto, la investigación demuestra que la inteligencia artificial ya está transformando el periodismo en la región, pero lo hace de manera gradual, adaptada y con una marcada preocupación por la calidad editorial. Más que un fenómeno marginal, se trata de un proceso en evolución que posiciona a Iberoamérica como un actor relevante en la discusión global sobre el futuro del periodismo.







