¿Qué pasa si nuestras conversaciones con los chatbots de IA quedan expuestas?

La interacción con chatbots basados en inteligencia artificial se ha vuelto parte de la vida diaria para millones de usuarios. Plataformas como ChatGPT, Gemini, Microsoft Copilot, Claude y Perplexity AI se utilizan para resolver dudas, redactar textos, obtener consejos o incluso compartir preocupaciones personales.

Sin embargo, especialistas de ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas informáticas, advierten que tratar estos espacios como conversaciones privadas puede representar un riesgo si la información queda expuesta.

“No es una novedad que muchas personas usan los chatbots como si fueran espacios privados. Pero las propias plataformas aclaran que las conversaciones pueden almacenarse, analizarse o revisarse para mejorar el servicio”, explicó Martina López, investigadora de seguridad informática de ESET Latinoamérica.

Qué tipo de información suelen compartir los usuarios

La naturaleza conversacional de los chatbots hace que muchas personas compartan datos personales o sensibles sin ser plenamente conscientes.

Entre la información más frecuente se encuentran:

Datos personales: Los usuarios pueden mencionar nombre, edad, ciudad, lugar de trabajo, hábitos diarios o detalles sobre su familia. Cuando esta información se combina, puede ser utilizada con fines maliciosos.

Información laboral: Muchas personas utilizan estas herramientas para mejorar documentos o resolver tareas laborales, lo que lleva a compartir correos internos, contratos, estrategias comerciales, datos de clientes o incluso código fuente.

Consultas médicas o emocionales: Los chatbots también se usan como consejeros improvisados. En esas conversaciones se comparten síntomas médicos, diagnósticos, problemas emocionales o conflictos personales.

Opiniones sensibles: Las plataformas también reciben comentarios sobre ideología política, religión, empresas o jefes, información que fuera de contexto podría causar daños reputacionales.

Según López, el problema no es necesariamente lo que se comparte, sino la falsa sensación de intimidad que generan estas plataformas.

Leer  Malware que roba datos evoluciona con uso de la inteligencia artificial en América Latina

Cómo pueden quedar expuestas las conversaciones

Las conversaciones con chatbots pueden filtrarse por distintas razones, entre ellas:

  • Acceso indebido a la cuenta, si un atacante obtiene la contraseña o el usuario cae en ataques de phishing.
  • Chatbots manipulados, mediante instrucciones maliciosas que buscan obtener información.
  • Condiciones de uso de la plataforma, ya que algunas conversaciones pueden almacenarse para entrenar modelos de lenguaje.
  • Brechas de seguridad en los sistemas del proveedor.
  • Extensiones o aplicaciones externas que acceden a las conversaciones.

Los principales riesgos de una filtración

De acuerdo con ESET, una filtración de conversaciones podría generar cinco riesgos importantes:

1. Robo de identidad e ingeniería social
Los cibercriminales pueden usar la información obtenida para crear ataques personalizados que imiten el estilo de comunicación del usuario.

2. Espionaje corporativo
Documentos, estrategias o datos internos compartidos con chatbots podrían terminar en manos de competidores o actores maliciosos.

3. Daño reputacional
Opiniones privadas o dudas profesionales expuestas públicamente podrían afectar la reputación personal o laboral.

4. Exposición de datos sensibles
Información sobre salud, creencias o problemas personales podría causar discriminación o vulneración emocional.

5. Extorsión
Los atacantes pueden usar información privada para realizar chantajes o exigir pagos.

Buenas prácticas para usar chatbots de forma segura

Los especialistas recomiendan adoptar hábitos digitales responsables al interactuar con asistentes de inteligencia artificial:

  • No compartir datos personales como número de identificación, correo o teléfono.
  • Anonimizar ejemplos reales cambiando nombres, empresas o ubicaciones.
  • Evitar subir documentos confidenciales o credenciales.
  • Revisar las configuraciones de privacidad de la plataforma.
  • Proteger la cuenta con contraseñas seguras y doble factor de autenticación.
  • Usar cuentas diferentes para trabajo y uso personal.
  • Preguntarse: ¿Diría esta información en voz alta frente a desconocidos?

“La comodidad de una conversación fluida hace que bajemos la guardia y compartamos información que jamás publicaríamos en otro espacio digital”, concluye López.

Para los expertos, el desafío no es dejar de usar estas herramientas, sino entender sus límites: los chatbots son herramientas poderosas, pero no deben considerarse espacios confidenciales ni bóvedas para información sensible.

Leer  HONOR apuesta por la inteligencia artificial y la resistencia en su propuesta tecnológica para las madres modernas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí