Cómo protegerse de las estafas

Apple Pay cuenta con cientos de millones de usuarios a nivel global y, solo en 2025, procesó billones de pagos. Este crecimiento también ha captado la atención de los ciberdelincuentes.

Ante este escenario, ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, advierte sobre las estafas más frecuentes dirigidas a usuarios de Apple Pay y explica cómo adelantarse a ellas.

“Apple es conocida por diseñar ecosistemas digitales con un fuerte enfoque en la seguridad y la privacidad. Apple Pay utiliza autenticación biométrica, como Face ID, y sistemas de tokenización que impiden que los datos reales de la tarjeta sean robados.

Sin embargo, su reputación puede ser explotada por estafadores que manipulan al usuario más que a la tecnología”, explicó Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET.

ESET advierte que este tipo de fraudes no afecta únicamente a Apple Pay. Usuarios de Google Pay también deben mantenerse atentos, ya que muchas estafas se basan en ingeniería social, engañando a las personas para que entreguen voluntariamente información sensible.

De hecho, el equipo de investigación de ESET detectó que el malware para Android que utiliza tecnología NFC casi se duplicó entre el primer y el segundo semestre de 2025.

Estafas más comunes asociadas a Apple Pay

Según ESET, los estafadores suelen buscar dinero, información financiera, credenciales del Apple ID o códigos de autenticación de dos factores (2FA). Entre los fraudes más frecuentes se encuentran:

Phishing: Mensajes, llamadas o correos que alertan sobre premios, reembolsos o supuestos problemas con la cuenta.

Incluyen enlaces a sitios falsos donde se solicitan datos bancarios o códigos de verificación. En algunos casos, los estafadores añaden la tarjeta a su propio monedero digital en tiempo real.

  • Estafas en marketplaces: Un comprador falso utiliza tarjetas robadas a través de Apple Pay para adquirir artículos de alto valor. Cuando el banco detecta el fraude, el vendedor pierde el dinero y el producto ya enviado.
  • Pago en exceso: El estafador paga más de lo acordado y solicita la devolución de la diferencia. El pago original proviene de una tarjeta robada, por lo que la víctima pierde el producto y el dinero reembolsado.
  • Pagos no solicitados: Se recibe un pago inesperado y luego se solicita devolverlo por otro método, como Apple Cash o tarjetas regalo. El cargo original es revertido y la devolución sale del bolsillo de la víctima.
  • Recibos falsos: El estafador envía capturas de pantalla simulando un pago “en custodia”. Apple Pay no utiliza este sistema; el dinero nunca fue enviado.
  • Wi-Fi público malicioso: Redes falsas que imitan puntos Wi-Fi legítimos para interceptar datos o redirigir a portales falsos de Apple y robar credenciales.
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Señales de alerta que no deben ignorarse

ESET recomienda desconfiar cuando se presenten situaciones como:

  • Mensajes o llamadas urgentes que presionan para actuar rápidamente.
  • Solicitudes de códigos 2FA o credenciales de acceso.
  • Peticiones para devolver pagos recientes por métodos alternativos.
  • Solicitudes de envío de productos sin confirmación real del pago.
  • Comunicaciones no solicitadas que dicen provenir de Apple o de un banco.

“Ni Apple ni las entidades bancarias solicitan contraseñas ni códigos de verificación por mensaje o llamada”, recuerda ESET.

Recomendaciones para protegerse

Para reducir el riesgo de fraude, ESET sugiere:

  • Activar la Protección de dispositivos robados en iOS para que cambios sensibles requieran Face ID.
  • Habilitar notificaciones para todas las tarjetas en Apple Pay.
  • Usar tarjetas que permitan reversos de cargos al comprar en línea.
  • Evitar transacciones sensibles en Wi-Fi público o utilizar una VPN confiable.
  • Considerar soluciones de ciberseguridad que incluyan protección de identidad y monitoreo de la web oscura.

En caso de sospechar haber sido víctima de una estafa, ESET enfatiza que el tiempo es clave: contactar de inmediato al banco, cambiar contraseñas y cancelar tarjetas comprometidas.

“Los monederos digitales facilitan nuestra vida, pero también pueden acelerar el fraude. Detenerse unos segundos antes de actuar puede marcar la diferencia”, concluyó Mario Micucci, de ESET Latinoamérica.

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