La periodista ambiental Tatiana Schlossberg, nieta del expresidente de Estados Unidos John F. Kennedy, falleció el pasado marte 30 de diciembre a los 35 años, apenas seis semanas después de haber revelado públicamente que padecía un cáncer terminal.
La información fue confirmada por su familia mediante un comunicado difundido por la Fundación Biblioteca John F. Kennedy.
Schlossberg se había consolidado como una de las voces jóvenes más influyentes del periodismo ambiental en Estados Unidos.
Sus investigaciones y artículos fueron publicados en medios de referencia como The New York Times, The Atlantic y The Washington Post. En 2019 lanzó el libro Inconspicuous Consumption: The Environmental Impact You Don’t Know You Have, en el que abordó el impacto ambiental de los hábitos cotidianos y el consumo silencioso.
Hija de Caroline Kennedy, diplomática y única hija del expresidente asesinado en 1963, y del diseñador Edwin Schlossberg, Tatiana creció en una de las familias políticas más emblemáticas del país. No obstante, construyó una trayectoria profesional propia, enfocada en el periodismo y la divulgación ambiental, alejada de la militancia partidaria.
Leucemia mieloide aguda
El diagnóstico que derivó en su fallecimiento fue leucemia mieloide aguda con una mutación poco común, una forma agresiva de cáncer de la sangre.
La enfermedad fue detectada en mayo de 2024, poco después del nacimiento de su segundo hijo, tras una serie de análisis médicos que arrojaron resultados irregulares.
Desde entonces, enfrentó tratamientos intensivos que incluyeron quimioterapia, trasplantes de médula ósea y ensayos clínicos experimentales.
En noviembre de 2025, Schlossberg decidió hacer pública su experiencia en un ensayo publicado en The New Yorker, donde relató el impacto emocional del diagnóstico, su vivencia como madre y el temor de dejar a sus hijos a una edad temprana.
En ese texto, compartió que uno de sus médicos le había indicado que su expectativa de vida sería de aproximadamente un año, una confesión que conmovió a lectores en todo el mundo.
Tras su muerte, la Fundación Biblioteca John F. Kennedy publicó un mensaje en sus redes sociales: “Nuestra hermosa Tatiana falleció esta mañana. Siempre vivirá en nuestros corazones”, expresaron familiares y amigos cercanos.
La muerte de Tatiana Schlossberg ha generado una profunda conmoción, tanto por su juventud como por la valentía con la que decidió narrar su propia enfermedad.
Su legado perdura en su trabajo periodístico, su compromiso con el medio ambiente y su testimonio honesto sobre la fragilidad de la vida.







