
Salcedo.— La Presidencia de la República, a través de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, realizó un emotivo acto patriótico para conmemorar el 65 aniversario del vil asesinato de las hermanas Mirabal y su compañero de lucha, Rufino de la Cruz, figuras esenciales en la resistencia contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.
Las actividades iniciaron a las 9:30 de la mañana en la Plazoleta Rufino de la Cruz, en Conuco, Salcedo, donde estudiantes, profesores, asociaciones comunitarias, familiares del mártir y el grupo cultural Conuco Ayer y Hoy se unieron en una ceremonia cargada de simbolismo.
Más tarde, a las 10:30 de la mañana, se depositó una ofrenda floral en la Casa Museo Hermanas Mirabal, en Ojo de Agua, escenario histórico que conserva el legado de las heroínas.

Lucha contra la tiranía
Juan Pablo Uribe, presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, pronunció un discurso en el que resaltó el papel determinante de las tres hermanas en la lucha contra la tiranía.
“El intrépido combate contra la intensa y extensa tiranía de Trujillo estuvo entintado de sangre de mujer. La dignidad, el decoro y el coraje tienen rostro de mujer: Minerva, Patria y María Teresa Mirabal”, expresó.
Uribe también destacó la valentía y el acto de solidaridad de Rufino de la Cruz, quien acompañó a las hermanas Mirabal en su último viaje y pagó con su vida el precio de la lealtad y la resistencia.
“El concepto vivo de la solidaridad encarnado en un hombre digno y desafiante al terror colectivo”, afirmó.
El presidente de Efemérides Patrias concluyó señalando que este aniversario es un llamado a la responsabilidad ciudadana: “Nos convoca a no desmayar en la obligación política de defender la democracia, la justicia social, la soberanía y el desarrollo en paz para todos los dominicanos”.
Durante el acto, el grupo cultural Conuco Ayer y Hoy entregó un reconocimiento a Juan Pablo Uribe por su dedicación al rescate y la difusión de la memoria histórica de Rufino de la Cruz y las hermanas Mirabal.
Un día de terror que cambió la historia

“Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”. Con estas palabras, Minerva Mirabal anticipó el crimen que se cernía sobre ella y sus hermanas, perseguidas por oponerse con firmeza a la dictadura trujillista.
El 25 de noviembre de 1960, los cuerpos de Minerva, Patria, María Teresa y su compañero del Movimiento 14 de Junio, Rufino de la Cruz, fueron encontrados en el fondo de un barranco dentro de un jeep, en un intento del régimen por simular un accidente. Sin embargo, la brutalidad del crimen marcó un antes y un después en la historia nacional.
Hoy, más de seis décadas después, las Mirabal siguen siendo símbolo de resistencia, libertad y la lucha mundial por la No Violencia Contra la Mujer. Su sacrificio continúa inspirando a generaciones que reconocen su valentía como una fuerza determinante en la caída de la dictadura.







