La inversión extranjera directa (IED) continúa siendo un pilar esencial para el crecimiento sostenible de las economías emergentes. Su comportamiento, influido por tensiones geopolíticas, inflación persistente y cambios acelerados en las cadenas globales de suministro, ha puesto a prueba la capacidad de resiliencia de los países receptores.
En este escenario desafiante, República Dominicana ha logrado sobresalir, consolidándose como un destino competitivo, estable y atractivo para los inversionistas internacionales.
Con el objetivo de mantener informados a los agentes económicos, el Banco Central de la República Dominicana presenta este análisis sobre el comportamiento reciente de la IED, resaltando tanto los factores que explican su fortaleza como las oportunidades emergentes asociadas al nearshoring.
Un desempeño sobresaliente en un entorno global complejo
El World Investment Report 2025 de la UNCTAD revela que los flujos globales de IED cayeron un 11 % en 2024, totalizando USD 1.5 billones. América Latina y el Caribe también experimentaron una contracción del 12 %, alcanzando USD 182,000 millones.
Sin embargo, República Dominicana desafió la tendencia regional y registró un crecimiento de 3 %, alcanzando USD 4,523 millones en 2024. Este monto cubrió con amplitud el déficit de cuenta corriente y superó en 49.7 % los niveles de 2019, demostrando la solidez de los fundamentos macroeconómicos del país.
Sectores líderes y procedencia de la inversión
Tres sectores concentraron más del 70 % de la IED en 2024:
- Turismo (28.4 %)
Crecimiento de 8.7 % interanual
Impulsado por el récord histórico de 11 millones de visitantes
- Energía (25.2 %)
Avances en proyectos de generación renovable
Contribución a las metas de transición verde
- Inmobiliario
El sector de mayor dinamismo, con un crecimiento de 28.5 %
En cuanto a la procedencia, Estados Unidos y España dominaron el panorama con un 51 % del total de IED en 2024, consolidándose como socios estratégicos del país.
Nearshoring: una oportunidad estratégica para el país
La reconfiguración global de las cadenas de suministro ha convertido al nearshoring en una tendencia clave. La República Dominicana destaca como un destino atractivo gracias a:
- Su ubicación estratégica en el Caribe
- Infraestructura portuaria y aeroportuaria moderna
- Un régimen robusto de zonas francas
- Tratados de libre comercio que facilitan el acceso a mercados internacionales
- Estabilidad macroeconómica y seguridad jurídica
Sectores emergentes como semiconductores, dispositivos médicos, servicios tecnológicos y minería de tierras raras presentan oportunidades de alto valor agregado, aunque la competencia regional exige acelerar la consolidación del país como hub logístico y productivo.
Perspectivas favorables hacia 2026
El desempeño de la IED en 2025 confirma la confianza de los inversionistas: entre enero y septiembre, el país acumuló cerca de USD 4,000 millones, con una proyección de cierre de USD 4,800 millones, lo que representa un crecimiento estimado de 6.2 % respecto al 2024.
La estabilidad macroeconómica, el clima de inversión y las reformas orientadas a la innovación y la facilitación comercial respaldan estas perspectivas.
El aftercare: clave para un modelo de IED sostenible
El acompañamiento a empresas ya instaladas en el país se ha convertido en un elemento esencial para asegurar:
- Retención de inversiones
- Reinversión de utilidades
- Expansión empresarial
- Transferencia tecnológica
- Integración con proveedores locales
Fortalecer el aftercare permitirá elevar el impacto de la IED en productividad, innovación y empleo de calidad.
Consideraciones finales
La República Dominicana ha demostrado una notable resiliencia en la captación de inversión extranjera, a pesar de un entorno internacional complejo. Sin embargo, el desafío ahora es avanzar hacia un modelo de IED que priorice sectores tecnológicos, proyectos de alto valor agregado y encadenamientos productivos más profundos.
Las grandes oportunidades del nearshoring, junto con la consolidación del país como hub logístico regional, representan ventanas estratégicas para un salto cualitativo en competitividad.
El Banco Central reitera su compromiso con la estabilidad macroeconómica y el crecimiento sostenido de la economía dominicana, asegurando así un entorno favorable para la inversión local y extranjera.







