Los chatbots de inteligencia artificial generativa son ahora más veloces al responder sobre temas de actualidad, pero también más propensos a equivocarse.
Una nueva auditoría de NewsGuard (septiembre de 2025) revela que 10 de las principales herramientas de IA repiten afirmaciones falsas en más de un tercio de sus respuestas: 35 % en agosto de 2025 frente al 18 % en agosto de 2024, casi el doble en apenas un año.
El estudio apunta a un cambio estructural: los modelos han pasado de optar por el “no responder” a “responder siempre”.
La proporción de no-respuestas cayó del 31 % al 0 % tras la incorporación de búsquedas en tiempo real en la web, giro que elimina la limitación del “corte de datos”, pero también expone a los asistentes a un ecosistema digital contaminado por webs de baja credibilidad, publicaciones en redes sociales y granjas de contenido diseñadas para parecer fiables, incluidas operaciones de desinformación vinculadas a Rusia.
Un giro con más riesgos
La búsqueda en tiempo real permite a los chatbots cubrir elecciones, conflictos, crisis sanitarias y debates regulatorios, pero aumenta la probabilidad de que recojan narrativas no verificadas y las presenten como hechos.
Donde antes había prudencia, ahora hay inmediatez con un alto costo: más falsedades amplificadas.
El monitor de NewsGuard evalúa cada mes a 10 asistentes con tres tipos de instrucciones: neutrales, diseñadas para inducir falsedad y de “actor malicioso”, simulando intentos de evadir filtros.
Los temas incluyen política internacional, salud, migraciones, economía y negocios.
La realidad es que, aunque los desmentidos aumentaron respecto a 2024, la desaparición de las no-respuestas dejó vía libre a una cifra récord de salidas con información falsa.
¿Dónde fallan y cómo se propaga el error?

Según el informe, los chatbots no distinguen entre fuentes confiables y sitios que imitan medios legítimos.
Esta estrategia de “lavado informativo” se basa en sembrar desinformación en páginas con escasa interacción humana, perfiles de redes sociales y contenidos generados por IA.
Indicaron que, cuando los modelos rastrean la web, incorporan esos materiales sin filtros sólidos y los reproducen con tono de certeza, dando como resultado una cadena de errores.
Destacaron que la falsedad nace fuera del modelo, pero se amplifica cuando la IA la formula como respuesta confiable.
Implicaciones para medios y usuarios
Para las redacciones que integran chatbots en procesos de documentación o apoyo editorial, el hallazgo es crucial: «respuestas rápidas no equivalen a información más fiable».
El riesgo es mayor en mercados con pocas fuentes auditadas o bajo campañas activas de influencia.
NewsGuard recomienda reforzar la verificación humana antes de publicar cualquier afirmación obtenida vía chatbot, exigir trazabilidad de fuentes, desconfiar de webs que imitan medios reconocidos y evitar basarse en capturas o hilos de redes sociales sin contraste independiente.

De la cautela a la cobertura total
En un año, los sistemas pasaron de la cautela a la cobertura total, pero sin mejoras sustanciales en la evaluación de credibilidad.
La promesa de IA “más confiable” sigue lejos de cumplirse y para los equipos de prensa y los usuarios en general, el mensaje es claro: «La IA puede acelerar procesos, pero la verificación humana sigue siendo insustituible, especialmente cuando la conversación pública aún está en movimiento».







