Dos voces destacadas abrieron el encuentro: Dale R. Anglin, directora de Press Forward, y Daniel Coronell, presidente de Univision Noticias. Ambas intervenciones colocaron en el centro del debate el vínculo entre sostenibilidad, innovación y democracia.
Anglin, cuya organización coordina una inversión de más de 500 millones de dólares en redacciones locales de Estados Unidos, alertó sobre el rápido deterioro del ecosistema informativo en regiones enteras.
“Podemos hacer el mejor trabajo periodístico, pero si no contamos con los fondos para financiarnos, nada de esto importa”, expresó.
La líder de Press Forward propuso modelos colaborativos y disruptivos, que incluyan alianzas con universidades, donantes temáticos, creadores digitales y herramientas tecnológicas como la inteligencia artificial.
Dinámicas de poder y comunicación
Desde su experiencia liderando Univision Noticias, Coronell centró su intervención en cómo la digitalización ha reconfigurado las dinámicas de poder y comunicación, debilitando la mediación periodística.
“Hoy los políticos pueden hablarle directamente a los votantes sin pasar por el filtro del periodismo. Eso erosiona la rendición de cuentas”, afirmó.
El periodista colombiano también abordó el auge de las “cámaras de eco” y los algoritmos que refuerzan las creencias preexistentes. “El teléfono se ha convertido en un dispositivo de micromarketing que entrega contenidos a medida y reemplaza credibilidad con verosimilitud”, denunció.
Coronell advirtió que ya 206 de los 1,556 condados de Estados Unidos se consideran desiertos informativos -zonas sin medios locales que informen con rigor-, y que esta tendencia impacta negativamente los procesos electorales y la salud de las democracias.
Recuperar la confianza ciudadana
Ambos expertos coincidieron en que el futuro del periodismo depende de recuperar la confianza ciudadana, generar nuevas fuentes de ingreso y educar a las audiencias en habilidades críticas para distinguir entre información y propaganda.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), con sede en Miami, agrupa a más de 1,300 medios de comunicación de las Américas y promueve desde hace décadas la defensa de la libertad de prensa y expresión.