Hierro, cemento y marmolina se entrelazan para construir la base de una escultura de 4.5 metros de altura, donde la resina polimérica iluminada en bronce dará vida a dos figuras, un hombre y una mujer, que, de espaldas y entrelazando sus manos, rodean el pináculo, titulada Cimientos, la cual se incorporará al Paseo de las Artes de la Asociación Popular de Ahorros y Préstamos (APAP) en su sede principal.
El título de la obra no solo es adecuado para la pieza, sino también para los artistas que la crean. La vida imita al arte: Elsa Cáceres y René Alejandro Guzmán, jóvenes artistas, al mismo tiempo que dan forma a esta escultura, están estableciendo las bases de su proyecto profesional y familiar. Ambos son artistas, arquitectos y profesores en la Escuela Nacional de Artes Visuales. Mientras diseñan y esculpen la pieza para APAP, también construyen un nuevo espacio para Arkes, Espacio Creativo.
¿Por qué Cimientos? Elsa, la más extrovertida de la pareja, explica: “El título refleja lo que la institución nos transmite: la vivienda, los cimientos de la vida familiar, y la fortaleza de un objetivo común”.
René Alejandro ha modelado las figuras en barro, inspirándose en figuras clásicas como las cariátides y los atlantes de la escultura griega. En lugar de cargar la cúpula celeste o representar columnas, aquí la pareja se sostiene mutuamente. René también ha integrado en la obra un pináculo que replica un elemento arquitectónico del edificio de APAP, diseñado en los años 80 por el arquitecto William Reid Cabral. «Incorporar una de las columnas del edificio en nuestra obra es una forma de rendir homenaje al conjunto arquitectónico», afirma René.
Con la colaboración de Johnatan Rosa Marte, quien aporta su experiencia en herrería y arte, Cimientos comienza a cobrar vida. Los esqueletos de la base y las figuras anticipan la majestuosidad del proyecto: 2.5 metros para las formas humanas y 4.5 metros para la base y el pináculo.
APAP ha confiado en estos jóvenes artistas, no obstante, su inexperiencia. Tras la trayectoria y madurez de las obras de Said Musa y Amaya Salazar en la primera etapa del Paseo de las Artes, Cáceres y Guzmán ofrecen una visión fresca, pero con los pies firmemente plantados en la realidad. Cimientos simboliza la determinación y el esfuerzo, la aspiración hacia el futuro con una sólida base de raíces firmes.
El trabajo de estos artistas ya se valora en varios lugares del país. Además de participar en concursos y exposiciones, un busto de la poetisa puertorriqueña Julia de Burgos adorna el Parque Pellerano en la Ciudad Colonial. Su más reciente trabajo preside el altar del templo altagraciano en Hoyoncito, El Seibo, donde la Virgen de Altagracia, esculpida por Elsa y René, recibe a los visitantes desde el exterior del templo, conmemorando el milagro en el lugar de la leyenda.







