El cambio climático ha intensificado las olas de calor, afectando de manera significativa a las personas mayores. En 2023, más de 2,155 personas fallecieron en España por causas relacionadas con las temperaturas extremas, y en 2022, la cifra superó las 3,000 muertes. Esta problemática ha impulsado a un grupo de investigadores a estudiar cómo las personas mayores enfrentan estas condiciones.
Un equipo multidisciplinario de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y otras instituciones ha publicado un artículo innovador en Nature Humanities and Social Sciences Communication. La investigación combina antropología y física para comprender cómo las personas mayores perciben y afrontan el calor extremo. Según Paloma Yáñez Serrano, antropóloga visual y primera autora del artículo, la percepción de la temperatura, o termocepción, es esencial para diseñar protocolos efectivos ante olas de calor.
El equipo de investigación estudió a personas mayores en Madrid y Varsovia durante los veranos de 2021 y 2022. Se instalaron sensores de temperatura en sus hogares y se observó cómo adaptaban su entorno para enfrentar el calor, usando métodos como el aire acondicionado, bajando persianas, o mojando toallas. Los resultados muestran que factores como el estado emocional, la situación económica y los materiales de los edificios influyen en cómo cada persona vive el calor.
Una investigación de la UOC y otras universidades, publicada en Nature, subraya la importancia de una mirada más holística para el bienestar de las personas mayores ante el calor extremo.
Desafíos y recomendaciones
Las recomendaciones generales ante olas de calor, como reducir el ejercicio físico y quedarse en casa, no siempre se adaptan a las necesidades individuales. «Para cada recomendación tenían un pero», explica Yáñez. Muchas personas mayores no tienen aire acondicionado o prefieren salir a tomar una cerveza fría a pesar de las recomendaciones de no beber alcohol. Además, algunos sienten que estas recomendaciones son una excusa para confinarlos nuevamente, similar a la pandemia.
Las personas mayores poseen un conocimiento profundo sobre cómo gestionar el calor en sus hogares, adquirido a lo largo de su vida. Sin embargo, muchos adoptan una actitud estoica, soportando el calor sin tomar medidas que mejoren su bienestar. Esta investigación destaca la necesidad de ciudades más preparadas para el calor extremo y menos dependientes de soluciones restrictivas.
Futuro de la investigación
Yáñez y su equipo continuarán explorando cómo diferentes disciplinas pueden unirse para abordar los desafíos del cambio climático. Este proyecto contribuye a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, incluyendo salud y bienestar, reducción de desigualdades, ciudades sostenibles, consumo responsable y acción por el clima.
Para más información sobre la investigación de la UOC, visite research.uoc.edu.







