Plastikóre desarrolla tecnología para eliminar microplásticos del agua residual

La contaminación por microplásticos se ha convertido en uno de los grandes retos ambientales vinculados al tratamiento del agua.

Frente a este problema, Plastikóre desarrolla una tecnología orientada a eliminar microfibras y microplásticos de las aguas residuales mediante un proceso físico que evita el uso de productos químicos.

El proyecto, uno de los ganadores del programa de emprendimiento SpinUOC de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), asegura haber obtenido resultados capaces de eliminar entre el 85 % y el 95 % de las microfibras presentes en el agua residual.

La propuesta surge ante la dificultad de los sistemas convencionales de depuración para retener partículas de tamaño microscópico procedentes, entre otras fuentes, del lavado de textiles sintéticos, cosméticos, medicamentos y diversos procesos industriales.

La preocupación por estos contaminantes también se extiende al ámbito de la salud. Una investigación publicada en Nature Medicine confirmó la presencia de microplásticos y nanoplásticos en tejidos humanos, incluidos hígado, riñón y cerebro, aunque los propios investigadores señalan que todavía es necesario comprender mejor sus posibles consecuencias para la salud.

Un sistema sin residuos químicos

Plastikóre es una spin-off vinculada a la Universidad de Girona y al Instituto Catalán de Investigación del Agua. Su tecnología combina tres componentes para capturar, separar y recuperar las microfibras con un consumo energético reducido.

El sistema utiliza partículas magnéticas microscópicas que se adhieren al plástico, un reactor de arena gruesa que retiene las microfibras y un mecanismo magnético que posteriormente permite extraerlas.

Según sus desarrolladores, al tratarse de un proceso físico, la tecnología prescinde de reactivos químicos y evita la generación de residuos tóxicos asociados a otros métodos de tratamiento.

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Marcel Bassachs, integrante del proyecto y egresado del máster de Gestión Cultural de la UOC, considera que la iniciativa demuestra la importancia de trasladar la investigación científica hacia soluciones aplicables.

“Plastikóre aporta una solución concreta y medible a un problema global como es la contaminación por microplásticos, mejora así la calidad del agua y protege los ecosistemas acuáticos”, señaló.

Añadió que uno de los principales retos consiste en lograr que el conocimiento generado en los laboratorios se convierta en tecnologías y servicios capaces de producir un impacto directo en las personas y en el medioambiente.

Regulación abre nuevas oportunidades

El proyecto también responde a los cambios regulatorios en Europa. La Directiva (UE) 2024/3019 establece nuevas exigencias para el tratamiento de aguas residuales urbanas e incorpora el tratamiento cuaternario para determinados microcontaminantes.

En ese escenario, Plastikóre dirige su modelo de negocio principalmente a depuradoras urbanas, industrias textiles y empresas de ingeniería especializadas en el tratamiento del agua.

Actualmente, la tecnología se encuentra en una fase temprana de desarrollo, con pruebas de concepto en laboratorio. El objetivo de sus impulsores es avanzar hacia pruebas piloto que permitan validar su funcionamiento en condiciones reales.

El proyecto recibió los premios del público y de la Ramon Molinas Foundation al impacto social durante SpinUOC, reconocimiento que destaca iniciativas emprendedoras surgidas de la comunidad universitaria.

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