El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) decidió mantener su tasa de política monetaria en 5.25 % anual, ante el dinamismo de la economía local y la persistencia de la incertidumbre internacional asociada principalmente al conflicto en Medio Oriente y sus efectos sobre los precios del petróleo.
La decisión fue adoptada durante la reunión de política monetaria correspondiente a agosto de 2026. La tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez, conocida como Repos a un día, permanece en 5.75 %, mientras que la correspondiente a depósitos remunerados Overnight continúa en 4.50 %.
El organismo explicó que sus modelos de pronóstico anticipan que la inflación continuará moderándose hasta regresar al rango objetivo de 4.0 % ± 1.0 % durante el cuarto trimestre del año.
En julio, la inflación interanual se situó en 5.47 %, por debajo del 5.67 % registrado en junio. Mientras, la inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles de la canasta, permaneció dentro del rango objetivo al ubicarse en 4.96 %.
Economía crece 4.5 %
El BCRD destacó el comportamiento de la actividad económica durante 2026. El indicador mensual de actividad económica (IMAE) registró un crecimiento interanual de 4.6 % en julio y acumuló una expansión de 4.5 % entre enero y julio.
Este desempeño estuvo impulsado principalmente por los sectores de construcción, minería, intermediación financiera y hoteles, bares y restaurantes.
Para el cierre de 2026, el Banco Central proyecta un crecimiento económico cercano al 4.5 %, apoyado por el impulso de la inversión y la resiliencia del sector externo.
En el sistema financiero, el crédito privado en moneda nacional creció alrededor de 8 % interanual al cierre de julio, impulsado principalmente por el financiamiento destinado a los sectores productivos.
Presiones internacionales
El panorama externo continúa condicionado por los efectos del conflicto en Medio Oriente. El petróleo intermedio de Texas (WTI) se mantuvo alrededor de US$85 por barril al cierre de agosto, mientras que los combustibles refinados registraron incrementos superiores a los observados en el crudo.
Ante el impacto del choque energético, el Gobierno dominicano ha mantenido un programa de subsidios para trasladar solo parcialmente a los combustibles locales el incremento de los derivados del petróleo.
Las perspectivas de inflación también permanecen sujetas a los posibles efectos de fenómenos climáticos sobre los precios de los alimentos.
En materia cambiaria, el BCRD informó que el peso dominicano registró una apreciación acumulada superior al 7 % al cierre de agosto, favorecida por el dinamismo de las actividades generadoras de divisas y la depreciación internacional del dólar estadounidense.
Las reservas internacionales, por su parte, se mantienen por encima de US$15,000 millones, equivalentes a alrededor del 11 % del producto interno bruto y aproximadamente cinco meses de importaciones.
El Banco Central señaló que continuará dando seguimiento al escenario internacional y a sus posibles efectos sobre la economía dominicana, manteniendo como objetivos la convergencia de la inflación hacia la meta y la estabilidad macroeconómica.







