En un mundo inundado de información, donde la atención de las audiencias es un bien
preciado, la comunicación eficaz va mucho más allá de simplemente transmitir datos. Se
trata de que el mensaje sea comprendido y logre mover al receptor hacia el objetivo
pautado, esto es lo que separa la simple información de una verdadera comunicación
estratégica. En este contexto, la relevancia y la pertinencia emergen como las claves que
hacen la diferencia entre comunicar e informar, convirtiéndose en los cimientos esenciales
de cualquier estrategia de comunicación exitosa.
Comunicar e informar pueden parecer similares en la superficie, pero el contexto en el que
se presentan hace la diferencia. La información se limita a transmitir hechos, sin considerar
si esos hechos son relevantes o pertinentes para el receptor. Mientras que la comunicación
va mucho más allá, al abordar necesidades, deseos y problemas de la audiencia,
procurando una conexión emocional y racional con el mensaje.
Relevancia: El puente hacia la atención
La relevancia es el primer paso para romper el ruido informativo y captar la atención del
receptor. Cuando la información es relevante, toca fibras emocionales o satisface una
necesidad tangible del público. Por ejemplo, al comunicar un nuevo producto, la relevancia
radica en demostrar cómo resolverá un problema específico del potencial cliente. La
relevancia hace que el mensaje sea algo más que una simple actualización; lo convierte en
algo valioso y digno de tiempo y consideración.
Pertinencia: El arte del momento oportuno
Si la relevancia es el contenido, la pertinencia es el contexto. La comunicación pertinente se adapta al momento, lugar y situación en la que se presenta. Esto asegura que el mensaje llegue en el momento adecuado, lo que aumenta su impacto y evita que se diluya entre la saturación de información. La pertinencia no solo se refiere al timing, sino también a la forma en que el mensaje se adapta al canal de comunicación y al tono apropiado.
Cuando la información es relevante para los destinatarios, muestra que la marca comprende sus problemas y aspiraciones. Y cuando esta información se presenta en un contexto pertinente, demuestra que la marca está sintonizada con el entorno en el que opera.
De la información a la comunicación estratégica
Para las marcas y empresas, el valor de la comunicación estratégica radica en su capacidad
para lograr objetivos claros. Aquí es donde la relevancia y la pertinencia juegan un papel
crucial. Si se busca informar al público sobre un nuevo producto, simplemente presentar sus características puede que no sea suficiente. Sin embargo, al comunicar cómo esas
características resuelven problemas específicos de los consumidores (relevancia) y
presentar esta información en el contexto adecuado (pertinencia), se crea una narrativa que no solo informa, sino que también involucra, persuade y conecta.
Es importante reconocer que informar representa un objetivo, que en la mayoría de los
casos es unilateral y en el que casi nunca se espera respuesta. Pero comunicar implica un
proceso de doble vía, en el que se espera y se necesita recibir alguna retroalimentación del
receptor. Esta interacción es el motor que impulsa la comunicación estratégica hacia el
éxito, permitiendo a las marcas ajustar y mejorar sus mensajes en función de las respuestas y necesidades del público.
La relevancia y la pertinencia son como dos engranajes que trabajan juntos para amplificar
la capacidad de atracción de la comunicación. La relevancia se asegura de que el contenido
resuene con los intereses y necesidades actuales del público, la pertinencia garantiza que el
mensaje llegue en el momento y contexto adecuados.
La comunicación estratégica se eleva por encima de la simple transmisión de datos,
aprovechando ambos conceptos para crear un impacto significativo en las audiencias. La
comprensión profunda de lo que es relevante para la audiencia y cómo presentarlo de
manera pertinente es lo que distingue a las estrategias de comunicación exitosas de las
meramente informativas. La capacidad de crear estas conexiones significativas es lo que
convierte una estrategia de comunicación en una herramienta poderosa para alcanzar los
objetivos de una marca o empresa en un mundo abrumado por la información.







