La expansión del 5G, el uso de inteligencia artificial, la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos, las arquitecturas cloud-native, la inversión en infraestructura y la ciberseguridad marcarán la evolución de las telecomunicaciones dominicanas durante el segundo semestre de 2026.
El sector comienza a desplazar su atención desde el despliegue de infraestructura hacia la capacidad de las redes para desarrollar nuevos servicios, automatizar operaciones y generar oportunidades de negocio, de acuerdo con un análisis de JSC Ingenium.
República Dominicana cuenta con una base de conectividad móvil consolidada y la red 5G de Claro está disponible en las 31 provincias, mientras continúan proyectos dirigidos a ampliar el acceso mediante fibra óptica, acceso inalámbrico fijo (FWA), conectividad satelital y puntos WiFi.
Juan Carlos Buitrago, Chief Sales Officer de JSC Ingenium, considera que este escenario plantea nuevos desafíos para las empresas del sector.
“El primer semestre confirmó que la transformación del sector ya no se mide únicamente por el despliegue de infraestructura. Hoy los operadores buscan redes más inteligentes, automatizadas y preparadas para habilitar nuevos modelos de negocio, mejorar la experiencia del usuario y responder con mayor agilidad a las necesidades del mercado”, afirmó.
5G e inteligencia artificial
El aprovechamiento comercial del 5G aparece como una de las principales tendencias para los próximos meses, debido a que el reto comienza a trasladarse desde la ampliación de cobertura hacia el desarrollo de servicios empresariales, Internet de las Cosas, redes privadas, automatización y otras aplicaciones.
Según The Mobile Economy Latin America 2026, de la GSMA, el 50 % de las conexiones móviles de América Latina utilizará 5G en 2030.
“La verdadera evolución del 5G comienza cuando la infraestructura permite desarrollar nuevos servicios para las empresas y generar modelos de negocio sostenibles para los operadores”, explicó Buitrago.
La inteligencia artificial también gana espacio dentro de las operaciones de las empresas de telecomunicaciones.
Datos de la GSMA indican que el 85 % de las implementaciones de IA de los operadores en América Latina ya está activo, frente al promedio global de 66 %, mientras la atención al cliente concentra actualmente el 78 % de esos despliegues en la región.
La tecnología comienza además a utilizarse para automatizar procesos, optimizar redes, detectar anomalías y avanzar hacia una gestión predictiva que permita anticipar problemas y mejorar la eficiencia operacional.
Otra prioridad será encontrar fuentes de ingresos que vayan más allá de la conectividad tradicional. La expansión del 5G abre posibilidades para desarrollar plataformas digitales, soluciones empresariales y servicios especializados para distintas industrias.
“Los operadores están evolucionando hacia modelos donde la conectividad es el punto de partida. El verdadero crecimiento provendrá de la capacidad para ofrecer nuevos servicios digitales sobre sus redes”, señaló Buitrago.
Redes más seguras
La evolución hacia arquitecturas cloud-native constituye otra de las tendencias identificadas para el segundo semestre, ante la necesidad de contar con redes más flexibles y capaces de integrar aplicaciones, procesar mayores volúmenes de información y responder con rapidez a la demanda.
Esta transformación supone avanzar hacia arquitecturas modulares, abiertas y programables que faciliten la incorporación de nuevos servicios y modelos de negocio.
Al mismo tiempo, continuará la inversión en infraestructura para responder al crecimiento de la demanda digital y reducir las brechas de acceso.
El Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL) mantiene entre sus proyectos iniciativas relacionadas con infraestructura de conectividad, soluciones FWA, conectividad satelital y expansión de puntos WiFi.
La seguridad de esas infraestructuras también adquiere mayor importancia a medida que aumentan la digitalización, los servicios en la nube, los dispositivos conectados y el uso de inteligencia artificial.
República Dominicana cuenta desde 2021 con un Reglamento de Ciberseguridad para la Prestación del Servicio de Acceso a Internet, que contempla aspectos relacionados con la continuidad y seguridad de los servicios, así como la integridad, disponibilidad y confidencialidad de la información.
El marco incluye además elementos asociados a las redes 5G como autenticación, privacidad, network slicing, virtualización y modelos de seguridad Zero Trust.
“Las redes del futuro deberán ser más inteligentes, más flexibles y también más seguras. La confianza será uno de los principales diferenciadores para los operadores durante los próximos años”, sostuvo Buitrago.
De acuerdo con la GSMA, las tecnologías y los servicios móviles generaron US$600,000 millones de valor económico en América Latina durante 2025, equivalentes al 8.6 % del producto interno bruto regional, y se proyecta que esa contribución alcance los US$700,000 millones en 2030.







