Más de 30 jóvenes líderes comunitarios de Santiago, Hermanas Mirabal y Duarte fortalecieron sus capacidades de comunicación estratégica durante el taller “Fortalecimiento de Vocerías para la Incidencia Comunitaria”, una iniciativa orientada a transformar las narrativas sociales que normalizan la violencia por razones de género.
La jornada formativa forma parte del proyecto Articulación para la Dignidad y la Libertad, ejecutado por el Núcleo de Apoyo a la Mujer (NAM), la Oficina para el Desarrollo de la Mujer y Profamilia, con el respaldo de la Unión Europea.
La propuesta busca fortalecer los liderazgos juveniles de la región y utilizar la comunicación como una herramienta para impulsar cambios sociales desde las propias comunidades.
La capacitación fue impartida por Ingerny Polanco, consultora en comunicación estratégica, marketing social y género, quien destacó la importancia de preparar a las nuevas generaciones para intervenir de manera efectiva en los espacios donde se construyen y reproducen los imaginarios sociales.
“Con esta capacitación, pretendemos potenciar las habilidades comunicativas de la gente joven para que puedan ser agentes de cambio en sus territorios, utilizando la vocería en medios de comunicación, redes sociales y sus comunidades, como una herramienta estratégica para desmontar los imaginarios sociales que normalizan la violencia”, señaló Polanco.
Más allá de conocer las dimensiones de la violencia de género, la especialista planteó la necesidad de desarrollar capacidades para comunicar el problema de forma clara y estratégica en los escenarios cotidianos. En estos espacios, explicó, también se forman las percepciones, creencias y comportamientos que pueden contribuir a reproducir o cuestionar las distintas expresiones de violencia.
“No basta con conocer la problemática de la violencia de género, es necesario saber comunicar de manera efectiva en los espacios cotidianos donde se construyen y reproducen los imaginarios sociales, para desmontarlos y construir otras narrativas saludables”, afirmó.
Desde un enfoque orientado a la incidencia comunitaria, la formación abordó principios como la claridad de los mensajes, la adaptación de los contenidos al contexto, la capacidad de responder ante cuestionamientos y la conexión genuina con las audiencias.
Estos elementos permitieron a las y los participantes comprender la vocería no solo como una habilidad para desenvolverse ante los medios de comunicación, sino como una herramienta estratégica para cuestionar discursos que justifican o normalizan la violencia y promover nuevas formas de abordar esta problemática en sus territorios.
Comunicación como herramienta de transformación
El fortalecimiento de las capacidades juveniles constituye uno de los componentes de los esfuerzos desarrollados mediante el proyecto Articulación para la Dignidad y la Libertad, que apuesta por la prevención de la violencia contra las mujeres a través de procesos de formación, reflexión, diálogo y acción colectiva.
La comunicación adquiere un papel que trasciende la transmisión de información.
La posibilidad de construir mensajes alternativos, visibilizar situaciones de violencia y generar conversaciones en comunidades y plataformas digitales puede contribuir a modificar imaginarios arraigados y abrir espacio a relaciones basadas en la igualdad y el respeto.
La iniciativa reafirma así el compromiso de las organizaciones participantes con la construcción de comunidades más justas, mediante el fortalecimiento de liderazgos juveniles capaces de impulsar procesos de transformación social y contribuir a la prevención de la violencia contra las mujeres en República Dominicana.







