La denominada lucidez terminal continúa despertando el interés de la comunidad científica por tratarse de un fenómeno poco frecuente en el que pacientes con deterioro cognitivo severo recuperan, de manera temporal, la claridad mental poco antes de fallecer.
Sobre este tema, la neuróloga dominicana Sorivel Álvarez Lassis explicó las características de este evento y los interrogantes que aún plantea para la neurología.
De acuerdo con la especialista, la lucidez terminal ha sido documentada en pacientes con Alzheimer avanzado, distintos tipos de demencia, tumores cerebrales y otras enfermedades neurológicas.
Aunque su aparición es inusual y la ciencia todavía no cuenta con una explicación concluyente, diversas investigaciones han renovado el interés por comprender los mecanismos que podrían desencadenar estos episodios.
“Personas que durante meses o incluso años habían perdido la capacidad de comunicarse, repentinamente vuelven a reconocer a sus familiares, sostienen conversaciones coherentes y expresan afectos con una claridad que parecía irrecuperable”, explicó la doctora Álvarez Lassis al describir este fenómeno.
La especialista indicó que estos momentos de lucidez pueden extenderse desde unos pocos minutos hasta varias horas. Si bien representan una oportunidad para que pacientes y familiares compartan un último intercambio significativo, también pueden generar interpretaciones equivocadas sobre una posible recuperación del estado clínico.
En ese sentido, resaltó la importancia de que el personal médico acompañe a las familias con información clara, empática y basada en evidencia.
“Algunas familias lo viven como una despedida inesperada y luminosa; otras lo interpretan como una señal de recuperación. Por eso es fundamental el acompañamiento médico claro y sensible”, expresó.
Álvarez Lassis señaló que la lucidez terminal sigue siendo objeto de estudio porque plantea preguntas fundamentales sobre el funcionamiento del cerebro, la memoria y la conciencia en las etapas finales de la vida.
Comprender este fenómeno podría aportar nuevas perspectivas para la investigación neurológica y para el abordaje de pacientes con enfermedades neurodegenerativas.
La especialista concluyó destacando que, incluso cuando la medicina aún no puede explicar completamente estos episodios, constituyen un recordatorio de la complejidad del cerebro humano.
“Incluso al final de la vida, el cerebro puede sorprendernos, y cada instante de claridad, por breve que sea, sigue siendo profundamente valioso”, afirmó.







