La adopción de inteligencia artificial se consolida como una prioridad estratégica para las organizaciones de la región, aunque persisten desafíos relacionados con la calidad de los datos, el talento especializado y la integración tecnológica.

La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología emergente para convertirse en un componente esencial de las estrategias de ciberseguridad empresarial en América Latina. Así lo revela una investigación de Kaspersky, según la cual el 97 % de las empresas de la región prevé incorporar herramientas de IA en sus Centros de Operaciones de Seguridad (SOC, por sus siglas en inglés), con el propósito de fortalecer la detección de amenazas, automatizar procesos y responder con mayor rapidez a los incidentes digitales.

El estudio, realizado entre organizaciones de 16 países que planean implementar un SOC en el corto plazo, muestra que la mayoría de las empresas considera que la inteligencia artificial será determinante para mejorar la eficiencia operativa frente al creciente nivel de sofisticación de los ciberataques. En América Latina, el 66 % de los encuestados indicó que probablemente adoptará estas tecnologías, mientras que un 31 % aseguró que lo hará de forma definitiva.

Los resultados evidencian que las organizaciones buscan aprovechar la IA principalmente para analizar grandes volúmenes de datos e identificar comportamientos anómalos que permitan detectar amenazas con mayor rapidez. De hecho, el 58 % de las empresas espera fortalecer sus capacidades de monitoreo mediante análisis automatizados, mientras que el 44 % considera que la automatización de respuestas permitirá ejecutar con mayor agilidad protocolos previamente definidos para la gestión de incidentes.

La investigación también identifica las principales motivaciones detrás de esta transformación tecnológica. El 47 % de las empresas considera que la inteligencia artificial mejorará la eficacia en la detección de amenazas; el 43 % espera automatizar tareas rutinarias que actualmente consumen tiempo y recursos de los equipos especializados; y el 40 % busca reducir los falsos positivos para incrementar la precisión de sus sistemas de vigilancia digital.

Leer  El 88 % de los ataques de phishing roba credenciales de acceso a cuentas

Sin embargo, la transición hacia operaciones impulsadas por inteligencia artificial continúa enfrentando importantes desafíos. La principal barrera señalada por las empresas latinoamericanas es la falta de datos de entrenamiento de alta calidad, mencionada por el 40 % de los participantes. A ello se suma la escasez de profesionales con conocimientos especializados en IA, identificada por el 25 % de los encuestados, así como la preocupación por las nuevas amenazas que también pueden surgir a partir del uso de estas tecnologías, un aspecto señalado por el 30 %.

Para Claudio Martinelli, director general para Américas de Kaspersky, el verdadero potencial de la inteligencia artificial radica en convertirse en un aliado de los especialistas en seguridad y no en un reemplazo de su experiencia.

«La inteligencia artificial puede convertirse en un aliado clave para que los Centros de Operaciones de Seguridad sean más ágiles, precisos y eficientes. Su valor no radica únicamente en automatizar tareas, sino en ayudar a los equipos a detectar amenazas con mayor rapidez, reducir falsos positivos y responder de manera más efectiva ante incidentes», afirmó Martinelli.

El ejecutivo destacó que, pese a las ventajas que ofrece esta tecnología, muchas organizaciones aún enfrentan limitaciones relacionadas con la disponibilidad de talento especializado, la complejidad de integrar nuevas soluciones y los recursos necesarios para su implementación. En ese sentido, señaló que el desafío consiste en acercar herramientas avanzadas que fortalezcan las operaciones de seguridad sin incrementar la carga de trabajo de los equipos.

Los hallazgos del estudio reflejan una transformación acelerada en la manera en que las empresas conciben la protección de sus activos digitales. Más allá de incorporar nuevas herramientas, la inteligencia artificial comienza a redefinir la gestión de la ciberseguridad, impulsando modelos más proactivos, automatizados y capaces de responder a un entorno donde las amenazas evolucionan constantemente. El reto para las organizaciones será traducir esa intención de adopción en capacidades reales que combinen innovación tecnológica, talento humano y una estrategia sólida de protección digital.

Leer  Fundación Refidomsa celebra a las madres de Haina con emotivo evento

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí