La aerolínea dominicana Arajet sumó una nueva aeronave a su flota con la llegada del Boeing 737 MAX 8 bautizado como “Isla Catalina”, un homenaje a uno de los principales tesoros naturales del Caribe dominicano.
El acto de recepción tuvo lugar en el Aeropuerto Internacional de La Romana y reafirma la estrategia de la compañía de vincular el crecimiento de sus operaciones con la promoción de la riqueza ecológica y turística del país.
La incorporación de este avión representa un nuevo paso en la expansión de la aerolínea, que continúa consolidando a República Dominicana como un importante centro de conectividad aérea regional.
Con esta adquisición, Arajet alcanza una flota de 15 aeronaves, considerada una de las más jóvenes de América gracias a la utilización de modernos equipos Boeing 737 MAX 8.
La elección de Isla Catalina como nombre de la aeronave responde a la tradición de la empresa de destacar áreas protegidas y monumentos naturales dominicanos. Ubicada frente a las costas de La Romana, esta isla es reconocida por sus playas de arena blanca, aguas cristalinas y una amplia biodiversidad marina que la convierten en uno de los destinos más visitados para actividades de buceo y excursiones en el Caribe.
Durante la actividad, Manuel Luna, Chief Communication Officer de Arajet, destacó el significado estratégico que representa la aeronave número 15 para la compañía. “Con Isla Catalina nuestra flota sigue robusteciéndose, marca el inicio del punto de equilibrio y sostenibilidad, y continuamos llevando al mundo mensajes sobre la riqueza natural de la República Dominicana”, expresó.
Por su parte, Luis Emilio Rodríguez Amiama, administrador del Aeropuerto de La Romana, resaltó el compromiso histórico de Central Romana y Casa de Campo con la preservación de este monumento natural.
Según indicó, la protección de Isla Catalina forma parte de una visión empresarial enfocada en la conservación de uno de los principales patrimonios turísticos y ambientales de la región.
Desde el sector aeronáutico, Paola Plá, subdirectora general del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), consideró que la llegada de la nueva aeronave refleja el crecimiento sostenido de la aviación comercial dominicana y la confianza de las aerolíneas en el país como un hub estratégico para la conectividad regional.
En la misma línea, Héctor Porcella, presidente de la Junta de Aviación Civil (JAC), valoró el rápido crecimiento experimentado por Arajet y su aporte a la expansión de rutas que conectan a República Dominicana con Estados Unidos, Canadá, América Latina y el Caribe.
Destacó además que la aerolínea se ha convertido en un puente para acercar a los dominicanos residentes en el exterior con su país de origen.
La iniciativa de nombrar las aeronaves con referencias a espacios naturales forma parte de una estrategia de sensibilización impulsada por la empresa para promover la conservación ambiental y proyectar internacionalmente los atractivos turísticos dominicanos. En años recientes, la aerolínea ha incorporado a su flota nombres como Bahía de las Águilas, Los Haitises, Valle Nuevo, Isabel de Torres y La Caleta.
Además de su valor simbólico, el Boeing 737 MAX 8 destaca por su eficiencia operativa. Este modelo permite reducir el consumo de combustible, disminuir las emisiones de carbono y generar menos contaminación acústica, alineándose con los estándares internacionales de sostenibilidad que actualmente impulsan la transformación de la industria aérea.







