En un gesto que reafirma el posicionamiento estratégico del país en la agenda energética regional, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, encabezó un encuentro con representantes del sector eléctrico y autoridades internacionales en el marco de la próxima XI Semana de la Energía, organizada por la Organización Latinoamericana de Energía.
La actividad, celebrada en el Salón Verde del Ministerio de Relaciones Exteriores, reunió a actores clave del ecosistema energético en un ambiente de cooperación, coincidiendo con la visita al país de Andrés Rebolledo.
El encuentro sirvió como antesala institucional al evento regional que tendrá lugar en octubre, consolidando a República Dominicana como anfitrión de uno de los foros más relevantes del sector en América Latina y el Caribe.
Más allá del protocolo, el almuerzo permitió intercambiar visiones sobre los desafíos estructurales que enfrenta la región, desde la necesidad de avanzar hacia una transición energética justa hasta la integración de nuevas tecnologías en los sistemas eléctricos. También se abordaron aspectos organizativos de la XI Semana de la Energía, cuya magnitud refleja la creciente relevancia del diálogo multilateral en torno a la sostenibilidad y la seguridad energética.
El evento proyecta reunir a delegaciones de 27 países, con la participación de más de 200 panelistas y cerca de 3,000 asistentes, incluyendo representantes gubernamentales, empresas, organismos multilaterales y sociedad civil.
Este nivel de convocatoria posiciona a la cita como una plataforma clave para la generación de consensos y el impulso de soluciones innovadoras frente a los retos energéticos globales.
En este contexto, la agenda incluirá espacios de alto nivel como la LVI Reunión de Ministros de Energía y el IV Consejo Empresarial de Olacde, junto a sesiones técnicas especializadas. Asimismo, se celebrará la tercera edición de los Premios de Excelencia Energética, que destacan iniciativas transformadoras impulsadas por diversos sectores.
El encuentro encabezado por el ministro Santos no solo refuerza los vínculos institucionales, sino que anticipa el papel activo que jugará el país en la articulación de una agenda energética regional más resiliente, inclusiva y orientada al desarrollo sostenible.








