Ser un maestro de ceremonias es más que ser el hilo conductor de una actividad, es ser parte de los momentos más especiales de sus anfitriones. Y es por ello, que se convierte en una gran responsabilidad.

En mis casi 10 años de experiencia como maestra de ceremonias, he podido notar con ensayo y error, algunos puntos que todos podemos tomar como referencia a la hora de adueñarnos del micrófono y encargarnos de la conducción de un evento, y ahora, los comparto contigo.

Debes tener reuniones previas al día de la actividad con las personas que te contratan. Así estarás informado del tipo de evento, fecha, hora, protocolo de vestuario, tipo de público, duración y quién será el encargado de coordinar tu trabajo cuando estés frente al micrófono. En estas, también deberás de aclarar el valor de ese trabajo que realizarás, así como tu política de cobro para que el detalle del pago de tus honorarios quede debidamente establecido.

Importante, delimitar los aspectos del guión y el programa que se desarrollará. Esto te dará todos los detalles que necesitarás para realizar tu trabajo.

Investiga los perfiles de quienes tendrán intervenciones dentro del programa del evento. Te dará contenido de valor, y eso, nunca está de más. Además de tener cuidado con los nombres de los invitados. Cerciórate antes de su correcta pronunciación, especialmente si son nombres extranjeros

Viste acorde al protocolo de la empresa o marca que te contrata. Cada actividad, por su naturaleza, tiene un código de vestimenta único.

Sé puntual. Al llegar el día, es preferible estar en el lugar pautado 1 hora o 30 minutos antes de iniciar. Esto te dará un margen de tiempo para que puedas ensayar y hacer prueba de sonido.

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Hidratación, ejercicios de vocalización y de respiración. Lo básico para antes de usar tu Voz de forma profesional. Ahhhh…y no comer mientras estás en tu turno, evitarás gases y que lo que ingieras te haga sentir el estómago muy pesado

El repaso y ensayo del guión previo a la conducción de una actividad es vital. Ajustes de último minuto, cambios, cosas que se agregan, repaso de listados, puntos a destacar, y claro, la entrada o bienvenida del acto. Esto es un ejercicio que todo maestro de ceremonias debe realizar cada vez que se enfrenta al micrófono. Te ayuda a organizar las ideas, tener control del programa, seguridad de lo que vas a presentar y deja poco o nada de margen de error para la improvisación.

Ser flexible a los cambios de última hora e improvisación. Es una producción en vivo, TODO puede pasar.

Sé tu mismo/ a. La gente conecta mejor con personas que no tienen tanta pose y sí se muestran tal cual son. Claro, siempre respetando la sobriedad que requiera cada conducción.

En maestría de ceremonias gubernamentales, siempre tener a mano los nombres y los cargos de los funcionarios que tendrán incidencia directa y que deberás de presentar de manera puntual.

Y, por último, no olvidarte de disfrutar del proceso. Cada nueva conducción es una nueva oportunidad de crecer, aprender, relacionarte y hacer mejor tu trabajo sin perder la chispa y la magia de disfrutar lo que haces.

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