La Asociación Dominicana de Líneas Aéreas (ADLA) reiteró su llamado a ejecutar la ampliación de la pista y la adecuación integral de las instalaciones del Aeropuerto Internacional La Isabela Dr. Joaquín Balaguer (JBQ), conforme a los compromisos establecidos en el contrato de concesión renovado de la red aeroportuaria, actualmente operada por AERODOM, filial de VINCI Airports.
El planteamiento fue formalizado mediante una comunicación remitida por el presidente de ADLA, Omar A. Chahín, al presidente de la República, Luis Abinader.
En la misiva se recuerda que la solicitud de ampliación de la pista fue canalizada oportunamente hacia la Comisión Aeroportuaria, sin que hasta la fecha se hayan informado avances técnicos, conclusiones oficiales ni cronogramas de ejecución.
Infraestructura bajo presión operativa
Según el gremio, las condiciones operativas que motivaron la solicitud no solo persisten, sino que se han intensificado debido al crecimiento sostenido de las operaciones aéreas y a las limitaciones estructurales tanto en la pista como en la terminal del aeropuerto.
ADLA explicó que en el JBQ se realizan operaciones recurrentes de aeronaves ejecutivas de largo alcance, como el Gulfstream G550, así como aeronaves comerciales regionales tipo Bombardier CRJ-200.
Estas requieren una mayor longitud efectiva de pista, especialmente bajo condiciones de alta temperatura y carga, en cumplimiento con los estándares de seguridad operacional establecidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Desde la perspectiva técnica y regulatoria, el gremio sostiene que la adecuación de la infraestructura no es opcional, sino una necesidad alineada al crecimiento real de la demanda y a las mejores prácticas internacionales en materia de seguridad y eficiencia aeroportuaria.
Impacto en la competitividad regional
ADLA advirtió que la capacidad actual de la terminal se ha convertido en un factor limitante para el desarrollo de las aerolíneas regionales dominicanas, restringiendo la expansión de rutas intercaribeñas y regionales. Esta situación, aseguran, frena iniciativas que podrían impactar positivamente la conectividad aérea y el desarrollo económico del país.
En la comunicación enviada al Poder Ejecutivo se recuerda que el Contrato de Concesión Renovado de la Red AERODOM (Resolución 81-23) establece de manera expresa que las obras de ampliación y modernización de la infraestructura aeroportuaria deben activarse conforme al crecimiento real de la demanda y la categoría operacional.
Estos compromisos, subraya ADLA, fueron asumidos contractual y financieramente por el concesionario, sin implicar erogaciones presupuestarias para el Estado dominicano.
Llamado a la institucionalidad
En ese contexto, la asociación solicitó la intervención del Poder Ejecutivo para que la Comisión Aeroportuaria requiera formalmente a AERODOM el cumplimiento de las inversiones correspondientes al Aeropuerto Dr. Joaquín Balaguer.
Entre las acciones solicitadas se incluyen la emisión de un informe técnico actualizado, la presentación de un cronograma definitivo de ejecución para la ampliación de la pista y la adecuación de la terminal, así como la comunicación oficial de dicho calendario al sector aéreo.
“El planteamiento ya no responde a un interés empresarial aislado, sino a una evaluación sectorial sustentada en el crecimiento real de las operaciones y en la necesidad de garantizar seguridad operacional, competitividad y un desarrollo ordenado del sistema aeroportuario nacional”, subrayó la asociación.
La discusión sobre la modernización del JBQ coloca en el centro del debate la relación entre crecimiento económico, infraestructura estratégica y cumplimiento contractual, elementos clave para fortalecer la conectividad aérea y la posición de República Dominicana como hub regional.







