Santiago.– El Banco de Reservas inauguró el Centro Cultural Banreservas Santiago, que operará en las restauradas instalaciones del emblemático Hotel Mercedes, un edificio profundamente ligado a la memoria histórica, social y cultural de la Ciudad Corazón.
El acto fue encabezado por el presidente de la República, Luis Abinader, quien resaltó la importancia de este nuevo espacio como motor de desarrollo cultural para la región Norte y para todo el país.
Durante la ceremonia, el presidente ejecutivo de Banreservas, doctor Leonardo Aguilera, subrayó que la transformación del legendario inmueble reafirma que las historias no desaparecen, sino que se resignifican y se convierten en un legado vivo.
“Las historias no mueren; se transforman en un hilo que nos une, que nos recuerda quiénes somos y quiénes podemos ser”, expresó.
Aguilera afirmó que el nuevo centro cultural está concebido como un espacio dinámico y accesible, donde los visitantes podrán disfrutar de exposiciones de arte, talleres formativos, presentaciones artísticas, conferencias, salas de realidad virtual y diversas manifestaciones creativas, orientadas a estimular la reflexión, el aprendizaje y la imaginación.
“Nuestra institución ha realizado una inversión significativa en esta renovación; una cifra respetable en términos financieros, pero que resulta pequeña si se compara con la magnitud de esta obra como referente cultural y su proyección a largo plazo”, destacó el ejecutivo bancario.
Inversión superior a los 340 millones de pesos
El edificio del antiguo Hotel Mercedes fue adquirido por disposición del presidente Abinader y transformado por Banreservas mediante una inversión superior a los 340 millones de pesos, en un minucioso proceso de restauración e ingeniería que preservó su valor patrimonial, al tiempo que lo adaptó a las exigencias de un centro cultural moderno.
Aguilera valoró la visión del mandatario, quien desde el inicio comprendió la importancia simbólica del inmueble, estrechamente vinculado a la memoria colectiva de varias generaciones de santiagueros. A su juicio, este espacio marca un nuevo comienzo, concebido para que cada visitante se sienta acogido, valorado e inspirado.
“El Centro Cultural Banreservas Santiago no es únicamente una edificación restaurada; es un sueño colectivo hecho realidad, un verdadero faro de cultura y creatividad que iluminará por generaciones el corazón de la ciudad”, afirmó.
Al evocar la historia del lugar, Aguilera recordó que cada rincón del antiguo Hotel Mercedes guarda un relato. Mencionó de forma especial el icónico Roof Garden, desde donde los huéspedes contemplaban una panorámica de Santiago y disfrutaban de su vida bohemia, un espíritu que ahora renace para despertar la curiosidad de las actuales y futuras generaciones.
La dimensión histórica del inmueble fue abordada por el historiador Edwing Espinal, miembro de número de la Academia Dominicana de la Historia, quien señaló que el antiguo Hotel Mercedes, hoy Centro Cultural Banreservas, refleja fielmente el pensamiento, el carácter y la evolución social de Santiago y de toda la región del Cibao.

Un legado arquitectónico y social
El Hotel Mercedes fue inaugurado el 9 de abril de 1929. Construido en concreto armado, contaba con 44 habitaciones distribuidas en sus niveles superiores, un comedor en la primera planta y una terraza en el cuarto nivel, desde donde se apreciaba una vista privilegiada de la ciudad.
Entre los hechos históricos que marcaron su trayectoria, en sus salones se celebró en 1929 la graduación del entonces joven Joaquín Balaguer como licenciado en Derecho por la Universidad de Santo Domingo, y en 1961 fueron célebres sus festivales bailables con la orquesta Hollywood.
Por sus habitaciones pasaron importantes figuras nacionales e internacionales, como el geólogo estadounidense Frederik Gardner Clapp (1935), la soprano afroamericana Lillian Evanti (1939) y la periodista norteamericana Page Cooper (1946).
Hoy, este edificio emblemático abre una nueva etapa como espacio cultural, donde sus muros vuelven a cobrar vida, resignificados desde el arte, la educación y la creación, reafirmando su lugar como referente de la vida social e intelectual de Santiago.







