Valentía en voz baja
Imagen de No-longer-here en Pixabay

Hay actos que no salen en portadas, pero que son gestos heroicos de nuestra vida cotidiana, no siempre llevan aplausos ni medallas, y a veces pasan inadvertidos incluso para nosotros mismos.

Son decisiones que  tomamos en silencio, batallas que libramos sin testigos, pequeñas renuncias y elecciones conscientes que nos transforman desde adentro.

Mi “checklist” tiene muchos, pero diez de ellos, en mi caso, son faros que me han guiado. No hay un orden establecido ni uno es más prioritario que el otro, solo  pequeños actos que me han permitido ganar  grandes batallas.

1. ‘Sanar’ es uno. No es un proceso lineal ni rápido; es volver a tocar la herida, limpiarla y permitir que cierre sin resentimiento. No es olvidar, es mirar atrás sin que duela igual.

2. ‘Mejorar (sin parar)’ es otro que, para mí, significa tener la humildad de reconocer que siempre puedo aprender algo más y crecer un poquito más porque nunca llegamos a la versión definitiva de nosotros mismos.

3. ‘Amar sin expectativas’ es un salto al vacío, es dar afecto sin calcular retorno,    siempre y cuando esté alineado a nuestra felicidad.

4. «Perdonar y dejar ir’ es una cirugía del alma,   es cortar el hilo que nos ata al dolor, dejando   que el viento se lleve lo que ya no nos pertenece.

5. ‘Escuchar nuestro cuerpo’ parece obvio, pero vivimos ignorando sus señales: descansar cuando lo pide, movernos cuando lo necesita, nutrirlo con lo que nos fortalece.

6. ‘Pensar diferente’ implica asumir que cambiar de opinión no es debilidad, sino evolución.

7. ‘Romper patrones’, paso que me ayuda a romper con las cadenas de hábitos y creencias heredadas que ya no me  sirven, afinando mi mejor versión para las futuras generaciones.

Leer  Estudio de FAD Juventud concluye que la inmigración es el tema sobre el que más se miente en redes sociales

8. ‘Abrazar’ no sólo a otros, sino también a nosotros mismos,  reconociendo que el contacto -físico o emocional- puede reparar más de lo que imaginamos.

9. ‘Respirar conscientemente’ nos ayuda a recordar que seguimos aquí, que cada inhalación es un reinicio posible, que no todo tiene que resolverse corriendo.

10. Y ‘encontrar cómo reír en cualquier momento’ ha sido mi salvavidas invisible. Me ha permitido  descubrir que, incluso en medio de un día difícil, hay una razón de ser y mucho por lo que dar gracias.

El coraje de lo cotidiano

Diez cosas que parecen pequeñas, pero que cambian nuestra forma de habitar el mundo, tomando decisiones  que nos invitan a mirar más lo que SÍ tenemos, lo que SÍ hay, lo que SÍ somos y los que SÍ están. Tan simple como eso.

Y sobre todo, que recordemos ser amables… no sólo con quienes nos rodean, sino con esa parte de nosotros que sigue aprendiendo, tropezando y volviendo a levantarse. Esa parte que, mientras respiremos, tendrá nuevas oportunidades de ser valiente.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí