Santo Domingo,-El estudio “Future of Wellness”, elaborado por McKinsey & Company, revela que el bienestar ha dejado de ser una opción de nicho para convertirse en una necesidad global, impulsando un mercado valorado en más de 2 billones de dólares. Según encuestas a más de 9 000 consumidores de EE.UU., Reino Unido, Alemania y China, seis áreas —salud física, sueño, nutrición, ejercicio, apariencia y mindfulness— han cobrado relevancia real en las decisiones diarias de compra.
Antonio Novas, Senior Partner de McKinsey y líder de la operación en República Dominicana, explica: “Los grandes cambios de mercado rara vez suceden de forma abrupta… Eso es exactamente lo que está ocurriendo con el mercado del wellness”.
Millennials y generación Z, que representan solo el 36 % de la población adulta en EE.UU., ya concentran más del 41 % del gasto en bienestar, en contraste con los mayores de 58 años, que representan el 35 % de la población pero solo el 28 % del gasto. Esta divergencia refleja una búsqueda generacional por productos respaldados científicamente, con ingredientes transparentes, personalización, tecnología aplicada a la salud y alineación con valores personales.
“El consumidor joven de hoy quiere saber qué está tomando, qué impacto tendrá, cómo ha sido probado, quién lo recomienda y qué tan alineado está con sus valores”, añade Novas.
McKinsey identifica cinco perfiles de consumidores de bienestar: optimizadores, entusiastas, tradicionales, aspirantes y desinteresados. Además, destaca la resiliencia del mercado en tiempos de crisis, como se observó durante la recesión de 2008 y la pandemia de COVID‑19, con un gasto en bienestar en EE.UU. superior a 500 000 millones de dólares y un crecimiento anual del 4‑5 %.
Seis sectores con alto potencial de expansión fueron identificados:
Nutrición funcional
Envejecimiento saludable
Salud mental (aplicaciones y terapias)
Belleza científica
Servicios presenciales (retiros, clínicas)
Control de peso (nuevas terapias y programas personalizados)
En particular, el envejecimiento saludable ha ganado interés entre personas de 25 a 30 años, quienes buscan preservar su energía cognitiva y metabólica desde edades tempranas mediante soluciones tecnológicas y personalizadas.
La consultora afirma que las empresas que liderarán en el futuro del bienestar serán aquellas que construyan propuestas basadas en evidencia médica, tecnología, propósito y confianza emocional con el consumidor. Para ello, deberán:
Rediseñar sus portafolios de productos
Apostar por canales digitales efectivos
Personalizar experiencias con datos
Incorporar inteligencia artificial y biomonitoreo
Adaptar mensajes a los diferentes segmentos identificados
“El bienestar ya no es una moda. Es un nuevo estándar cultural. Y quienes lo comprendan hoy, estarán mejor posicionados para liderar el futuro”, concluye Novas.
McKinsey reafirma su compromiso en acompañar a las empresas en esta transición hacia modelos de negocio más ágiles, centrados en el bienestar del consumidor y orientados al valor sostenible: porque el futuro del bienestar será más grande, más científico y profundamente humano.







