Durante casi cinco horas la Biblioteca Cardenal Beras Rojas y los laboratorios de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD) se transformaron en un hervidero de ideas, debates, aprendizajes y provocaciones necesarias para quienes creemos en un periodismo que evoluciona, pero no se desvincula de su esencia: verdad, investigación y compromiso con una ciudadanía libre de pensamiento.
Y eso fue precisamente lo que pasó en el Primer Congreso de Periodismo Digital y Emprendimientos: una jornada tan intensa como inspiradora, con paneles, charlas y talleres que confrontaron, formaron y, sobre todo, impulsaron a los participantes a repensar nuestro rol como comunicadores en un entorno digital donde todos tienen voz, pero no todos son escuchados.
Todo inició con la bienvenida, cargada de contenido ético y reflexivo, a cargo de la maestra Ynmaculada Torres, vicerrectora académica, quien nos recordó que lalabor de un periodista va mucho más allá de publicar: implica verificar, contrastar, contextualizar.
Seguida de la decana Lucivel Ávila que, por su parte, fue clara al señalar que emprender en periodismo es una opción real, pero exige preparación, versatilidad y una ética firme.
“Es preciso prepararse, pues el entorno digital es muy dinámico y obliga a desarrollar una amplia cartera de capacidades para asegurar así tanto la calidad en la labor periodística, como la gestión de estos nuevos modelos de negocio, sin dejar de lado el compromiso ético que tanto debe distinguir nuestro trabajo. Este espacio propicia esa formación y puesta en común de ideas”, aseveró.

Especialización e innovación en los medios
Luego de las palabras protocolares, se inició con el primer panel, «La especialización e innovación en los medios en República Dominicana», del cual fomé parte junto mis colegas Salvador Batista, Viena Divaluna y Gustavo Yunén, moderados por Cristian Cabrera.
Compartir mis conocimientos y experiencias a la par que escuchaba la de mis colegas fue como mirar distintas ventanas de un mismo edificio: cada uno expuso su experiencia desde plataformas digitales que han logrado construir comunidad y credibilidad.
Cada uno de nosotros afirmó que aportar al desarrollo de medios especializados en áreas o temas no es tarea fácil, requiere de enfoque, actualización constante y creatividad, acompañado de una gran cuota de perseverancia, «insistir y nunca desistir», pues -cuando menos lo esperas- comienzas a ver los frutos crecer en el árbol.
Hubo muchas lecciones en este conversatorio, pero -a mi entender- las más poderosas fueron el llamado a apostar siempre por el aprendizaje y la actualización constante, sin temor a los avances tecnológicos. La regla debe ser abrazarlos como lo que son: herramientas poderosas que nos ayudan a mejorar nuestro trabajo y alcanzar los objetivos propuestos. En especial, la inteligencia artificial, que no sustituirá al periodista comprometido, sino a quien decida quedarse rezagado.
Y, en segundo lugar -aunque no menos importante-, dejamos sembrada una certeza poderosa: hacer buen periodismo sigue siendo posible, siempre que lo ejerzamos con verdad, propósito y vocación. Abogamos por un periodismo que piense antes de publicar, que contraste y confirme, que investigue con rigor, una comunicación ética, con valores e intención.

Diferentes paradas para aprender
Luego del panel, la audiencia se dividió en varios grupos. El primer grupo tuvo la oportunidad de participar en el taller de investigación y verificación en línea, impartido por la periodista mexicana Mariana Recamier.
Ellos dedicaron dos horas a presentar herramientas que no sólo enriquecen el trabajo investigativo, sino que nos protegen del caos informativo. Se aprendió desde cómo utilizar operadores avanzados de búsqueda, hasta cómo identificar imágenes manipuladas con IA, pasando por la diferencia entre una noticia falsa y una desinformación con fines manipulativos. Fue una especie de “kit de defensa” para un periodista del siglo XXI.
Descubrir nuevas formas de narrar
En paralelo, y como parte del segundo grupo, Oscar Rosales se adentró en el universo de Pinpoint y Flourish, donde enseñó a los presentes a procesar audios, analizar textos, sacar información clave y hasta hacer preguntas a la inteligencia artificial. Luego, se dio vida a datos a través de visualizaciones interactivas, mapas, barras y líneas del tiempo, donde los participantes pasaron de una confusión inicial a la emoción de descubrir nuevas formas de narrar.

Revolución de medios y narrativas propias
Otros dos grupos fueron colocados en dos charlas que ampliaron aún más el horizonte. Pavel De Camps, con “La revolución de los medios digitales”, los llevó a entender el cambio profundo que vive la industria. Mientras tanto, Edgar Arguello, con su charla provocadora “El futuro de la comunicación emergente: contenidos, compromisos y proyecciones”, invitó a pensar más allá del algoritmo, a construir una narrativa propia en un mundo ruidoso y veloz.
Trayectorias, aciertos, errores y aprendizajes
El broche de oro lo puso un panel que nos recordó por qué este congreso se convirtió en algo más que un evento académico: “Casos de éxito para convertir una idea en un medio digital influyente”, donde los periodistas Gilbert Guzmán, Ana Mercy Otáñez, Federico Castillo y Alf Álvarez, moderados por la periodista Danielis Fermín, compartieron sus trayectorias, aciertos, errores y aprendizajes.
Una dosis de inspiración pura para quienes están soñando con levantar sus propios proyectos y para los que ya los tenemos, un espacio de reflexión y aprendizaje.
La noche terminó, estoy segura que para muchos, con la cabeza llena de ideas y el corazón latiendo al ritmo de las nuevas posibilidades.
Este congreso no fue sólo una celebración del Día Nacional del Periodista, fue una reafirmación del poder del periodismo, de su capacidad para reinventarse y seguir siendo esencial, incluso en tiempos de pantallas, IA y likes.
Porque sí: emprender en comunicación es posible. Pero más aún, es necesario.








