A los 70 años, Roberto Aracena nunca imaginó que su anhelo de vivir en una casa digna se haría realidad de manera tan inesperada, al recibir de las manos d
que a partir de ahora será su nuevo hogar.
Su historia conmovió a muchos tras hacerse viral un video en el que pedía ayuda para construir su vivienda en el barrio Balaguer, en Hato del Yaque, Santiago de los Caballeros. Su llamado no pasó desapercibido, pues la Fundación Refidomsa, por disposición del presidente Luis Abinader, hizo que Roberto pueda abrir hoy las puertas de un hogar seguro y amueblado, un refugio donde podrá vivir con dignidad.
Un acto de solidaridad y compromiso

En una emotiva ceremonia, Aguilera entregó personalmente la vivienda a Aracena, destacando que este gesto refleja el compromiso del gobierno con mejorar la calidad de vida de los más necesitados.
“Le deseamos a esta familia un feliz hogar en nombre de la Fundación Refidomsa y del presidente Luis Abinader. Que disfruten, vivan en salud y alegría”, expresó Aguilera.
La casa fue construida en un terreno propiedad de Aracena y, además de ser entregada completamente amueblada, se le otorgó un bono para realizar su primera compra en el supermercado, asegurando así un inicio sin preocupaciones.
Un agradecimiento desde el corazón
Visiblemente emocionado, Aracena no pudo contener su gratitud. “Gracias al presidente, que es un hombre bueno y honesto. Gracias a usted, doctor Aguilera. Sé que esta es una bendición que ha llegado a través de ustedes”, expresó con los ojos llenos de emoción.
Para este hombre de 70 años, que ha pasado gran parte de su vida enfrentando dificultades, la llegada de su nuevo hogar significa más que cuatro paredes y un techo; representa esperanza, seguridad y una muestra de que la solidaridad puede cambiar vidas.
Un esfuerzo conjunto para transformar vidas
El acto de entrega contó con la presencia de varios ejecutivos de la Fundación Refidomsa, incluyendo a Diosmary Peralta, directora ejecutiva, quien enfatizó la importancia de brindar apoyo a quienes más lo necesitan. También estuvieron presentes Alieska Díaz, coordinadora del Consejo de Administración; Franklin Soriano, coordinador de Política Social; Nelson Encarnación, director de Comunicaciones; Héctor Romero, subdirector; e Iván Salcedo, asesor económico.
El caso de Roberto Aracena es un testimonio del poder de la empatía y la acción. En un mundo donde tantas historias de necesidad quedan sin respuesta, este relato demuestra que aún hay esperanza para quienes sueñan con un mañana mejor.








