Sabemos la importancia de la lectura en una época donde el conocimiento mueve al mundo, pero, seamos sinceros, a veces es difícil desarrollar el hábito de la lectura si no se nos fue inculcado desde pequeños.
Creemos que no tenemos tiempo para andar leyendo, pues tenemos una agenda muy apretada, creemos que no nos servirá para nada; y en ocasiones, pensamos que será estresante, lo vemos como una obligación o simplemente nos da “pereza”.
Sin embargo, no es tan difícil como parece y aquí te presentamos algunas “reglas que te pueden ayudar a cultivar el hábito de la lectura” y poder aprovechar al máximo los materiales de lectura que se nos ofrecen, pero recuerda que, como todo hábito, requiere una repetición constante.
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Leer es un hábito que debe estar asociado con el placer
Inicia leyendo temas que te interesen y que no te provoquen “aburrimiento”, de lo contrario veras la lectura como algo trabajoso o como un deber. La lectura debe ser algo relajante y que cause placer. Un detalle importante: NO EMPIECES CON UN CLÁSICO DE LA LITERATURA UNIVERSAL, inicia con algo más ligero y que sea de tu interés.
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Elige un libro que te motive
Como ya mencionamos anteriormente, la literatura clásica universal es hermosa, pero, en principio puede resultar difícil de leer. Por lo tanto, es preferible que busque algo más sencillo y que se adapte a tu estilo, una técnica que puedes utilizar es pensar que tipo de películas te gustan y elegir un libro de la misma categoría.
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Encuentra el lugar y el momento perfectos para leer
Puede ser una biblioteca, parque o tu oficina, en el desayuno, almuerzo o cena, solo recuerda que debe ser tranquilo y con suficiente luz. Busca un lugar y un momento en el que sepas que puedas leer diariamente, sin interrumpir tu nuevo hábito.
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Dedica el tiempo que puedas
No importa si son 2 minutos diarios o si son 4 horas diarias, lo importante es que lo hagas y no dejes perder el hábito. Para iniciar puedes ponerte pequeñas metas a corto plazo, dos páginas diarias, un capítulo diario o hasta dos minutos diarios de lectura, con eso será suficiente para empezar.
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Ten un diccionario a mano
Ya sea uno físico o tener uno en línea. Es en los diccionarios donde se encuentran las palabras y de las palabras están hechas las ideas y las ideas son fundamentales para cualquier persona o sociedad. Además, será más enriquecedor si comprendes todo lo que estás leyendo.
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Si no te gusto el libro o te aburrió ¡deséchalo!
Leer no es sufrir, ¡todo lo contrario! Cambia tu chip y descubre que un hábito así es entretenido, interesante y no tiene por qué hacerte bostezar. Recuerda siempre buscar algo de tu interés, por ejemplo, los artículos de ENCUENTROS INTERACTIVOS.
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Aleja cualquier distracción cuando estés leyendo
Trata de concentrarte en la lectura, aunque sea por 2 minutos. Aleja cualquier distracción teléfono, televisión, computadora y encuentra un espacio dentro o fuera de casa que te relaje.
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Recuerda que los libros enriquecen la vida
Desarrollan la conciencia personal y la cultura. Conservan el saber, lo difunden y le abren nuevos horizontes. Favorecen la imaginación, la creación, la investigación, la innovación. Entonces, ¡ahora sí!, comienza hoy mismo con un pequeño texto para hacer de la vida un evento extraordinario.







