Contar historias.

La labor del cronista social en la actualidad va más a allá de la ardua tarea de instruir, informar, recrear e influenciar a la colectividad. Si a este género periodístico lo privamos de la tinta rosa o el corazón deja de ser una crónica a través de la cual el lector, radioescucha o televidente puede viajar por diversos mundos.

El colorido, el detallismo, lo humanístico, las emociones, las voces, la creatividad en la arquitectura de la historia es lo que realza o le da el interés social y humano. Lo que marca la diferencia.

Todos estos elementos son vitales porque este género periodístico es una ventana del acontecer ciudadano, cuyo impacto radica en la influencia que ejerce, precisamente por sus características y por la conexión que logra con el público.

La crónica social aporta una muy significativa cuota para proyectar, dar vigencia o visibilidad no solo a un producto o lugar, sino a las personalidades que rigen la vida económica y social de una nación y esto se traduce en beneficios tangibles e intangibles para ellos, sus organizaciones e intereses.

El periodista de crónica social hace grandes aportes a la sociedad dominicana a través de sus escritos, por lo que debe trabajar sus historias desde distintos aspectos, empezando por el enfoque, por una buena narrativa que sea descriptiva, que logre interés, que tenga el sello creativo de su autor, y que logre no solo ilusionar y soñar, sino reflexionar, educar y actuar.

Hoy la responsabilidad del cronista social es mucha porque el mundo se está sumergiendo en una nueva era: la de la Industria 4.0, y con ella crece constante y exuberante la Era Digital, la cual pone a prueba el pensamiento crítico de quienes hacen periodismo y más aun de quienes realizan crónicas sociales.

Leer  Periodistas seniors lideran el uso de la inteligencia artificial en las redacciones

Esto crea la urgencia de cultivar el pensamiento crítico y afinar el olfato periodístico.En adición, es primordial que maneje las nuevas herramientas tecnológicas, sobre todo las afines a su quehacer (cámaras digitales, dispositivos móviles, blogs, páginas web, herramientas de diseño online), así como uno o dos idiomas aparte de su lengua nativa.

Entonces en esa línea, la Asociación Dominicana de Cronistas Sociales (ADCS) tiene el reto y el compromiso de apoyar a sus miembros en este proceso tan vertiginoso de cambios. Por ello, trabaja en el empoderamiento de sus 136 afiliados, impulsando cursos, talleres, diplomados y otras facilidades educativas, a fin de que adquieran nuevas competencias que se constituyanen ventajas competitivas y puedan garantizarles el acceso a mayores y mejores oportunidades para su crecimiento personal, profesional y social.

Siguiendo esta premisa, la actualización continuadebe ir de la mano con la formación de quienes tienen la responsabilidad de hacer crónica social. Esta es una historia que se cuenta desde el ojo crítico del periodista, por lo tanto su responsabilidad es alta, y debe primar la crítica objetiva, la ética y el dominio del colorido en las letras. Debe ser capaz de persuadir, seducir con las palabras y las letras, y para lograr esto se debe vivir, hacer con pasión este ejercicio profesional por el que muchos dan la vida.

El cronista social es un soldado que debe estar dispuesto a ir más allá de la simple nota de prensa que se le entrega en un ‘servicio’, o de un título universitario,debe estar dispuesto a reinventarse cada día en toda la extensión de la palabra.

A la medida que este profesional obtiene más y mejores capacidades, no solo hará mejores crónicas, sino que podrá exigir mejores condiciones laborales y estará preparado para entrar a nuevos mercados y oportunidades en cualquier empresa, medio de comunicación y sociedad productiva en cualquier parte del mundo.

Leer  Recomendaciones para una maestría de ceremonias

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí