Liberty Networks incorporó la conectividad satelital de baja latencia de Starlink a su portafolio B2B en República Dominicana, Colombia, El Salvador y Guatemala, como respuesta a la creciente demanda empresarial de redes capaces de mantener la continuidad operativa ante limitaciones de infraestructura, ubicaciones remotas o contingencias.
La compañía, parte de Liberty Latin America, anunció la incorporación de Starlink como distribuidor autorizado, integrando esta tecnología con sus servicios existentes de fibra óptica, ciberseguridad, centros de datos, redes privadas y servicios administrados.
La propuesta contempla el uso de Starlink como conexión primaria en lugares donde las redes terrestres no tienen cobertura y como mecanismo de redundancia en zonas donde sí existe infraestructura.
El objetivo es ofrecer una arquitectura de conectividad más flexible para organizaciones que necesitan mantener disponibles sus operaciones y servicios críticos.
“La incorporación de Starlink a nuestro portafolio nos permite llegar a zonas donde la infraestructura terrestre es limitada, y asegurar la continuidad operativa ante contingencias o desastres naturales”, afirmó Danilo Fernandes, vicepresidente y director comercial de B2B para Liberty Networks.
“Con esta nueva capacidad, reforzamos nuestra posición como socio estratégico para organizaciones que requieren alta disponibilidad, estabilidad y resiliencia en operaciones distribuidas”.
Una red para operaciones distribuidas
Los planes Starlink Business Priority están dirigidos a organizaciones que necesitan operar aplicaciones y servicios críticos con mayor estabilidad y soporte.
La solución cobra particular relevancia para empresas con sucursales remotas, equipos de campo, flotas móviles y proyectos itinerantes, donde el acceso a una conexión confiable puede resultar determinante para mantener las operaciones.
La integración con la infraestructura de Liberty Networks permite combinar diferentes tecnologías de acceso bajo un esquema multiacceso coordinado.
De esta manera, una organización puede utilizar conectividad satelital junto con fibra óptica, redes privadas y otros servicios, con administración y soporte centralizados para sus distintas ubicaciones.
El modelo también amplía las posibilidades de conectividad para sectores cuyas operaciones se desarrollan fuera de los principales centros urbanos.
Entre los escenarios contemplados figuran la prestación de servicios públicos en comunidades remotas, el acceso de centros educativos a plataformas digitales y las operaciones de empresas y multinacionales que utilizan redes híbridas.
Sectores como energía, minería, agroindustria y logística también pueden beneficiarse de esta alternativa, especialmente en actividades de campo que requieren mantener comunicaciones y servicios digitales en lugares de difícil acceso.
En estos escenarios, Starlink puede funcionar como conexión principal cuando no existe infraestructura terrestre disponible o aportar una segunda vía de acceso cuando las redes convencionales ya están presentes.
Esta capacidad de redundancia adquiere especial importancia frente a interrupciones de infraestructura o eventos que puedan afectar las comunicaciones.
Conectividad como infraestructura crítica
La incorporación de conectividad satelital al portafolio empresarial refleja una evolución del concepto de disponibilidad de red: para organizaciones con operaciones distribuidas, no basta con contar con infraestructura, sino que también resulta necesario disponer de alternativas capaces de mantener el servicio cuando una vía de conexión falla.
Liberty Networks cuenta con una infraestructura regional que conecta más de 30 países mediante cerca de 55,000 kilómetros de sistemas de cable submarino y fibra óptica terrestre.
La compañía opera sistemas submarinos como ARCOS-1, CFX, ECFS, FENIX, PCCS y MAYA-1.2, además de participar en iniciativas como MANTA, un nuevo sistema submarino panregional de alta capacidad para el Caribe y América Latina.







