Cuando se habla de salud sexual, la conversación suele concentrarse en la prevención de las infecciones de transmisión sexual y los embarazos no planificados, pero una visión integral del bienestar debe contemplar la comodidad, ausencia de dolor, comunicación y disfrute como parte de una vida sexual plena y saludable.
La lubricación íntima es un tema que merece abordarse con mayor naturalidad, ya que puede variar de una mujer a otra y también experimentar cambios a lo largo de las distintas etapas de la vida.
Factores como los cambios hormonales, el embarazo y el posparto, la lactancia, determinados medicamentos y, particularmente, la perimenopausia y la menopausia pueden estar asociados con la sequedad vaginal.
El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) explica que, durante y después de la menopausia, la disminución de los niveles de estrógeno puede hacer que los tejidos vaginales se vuelvan más delgados, secos y menos elásticos. Esta condición puede provocar irritación, ardor y molestias o dolor durante las relaciones sexuales.
Cuando falta lubricación
Aunque tradicionalmente el uso de lubricantes ha estado rodeado de ciertos tabúes, desde la perspectiva de la salud sexual su función es concreta: disminuir la fricción y contribuir a que las relaciones sexuales sean más cómodas.
Organizaciones médicas como ACOG incluyen los lubricantes entre las alternativas de venta libre que pueden ayudar frente a la sequedad vaginal y las molestias asociadas con las relaciones sexuales.
Su utilización, por tanto, no debería interpretarse necesariamente como señal de un problema en la relación o ausencia de excitación. Puede responder simplemente a la necesidad de reducir la fricción y aumentar la comodidad.
Más allá de prevenir
Dentro de esta visión integral de la salud sexual, Prudence propone ampliar la conversación más allá del preservativo e incorporar el bienestar y la comodidad como parte de una experiencia sexual responsable y placentera.
Alan Vera Vásquez, director de mercadeo, explicó que la marca pone a disposición su línea de geles y lubricantes íntimos a base de agua, desarrollados para ayudar a disminuir la fricción, aliviar las molestias asociadas con la sequedad vaginal y favorecer una experiencia más cómoda durante las relaciones sexuales.
Los productos son compatibles con condones de látex, cuentan con una textura ligera y son fáciles de limpiar, características que buscan facilitar su incorporación a la intimidad de manera práctica.
“La propuesta de Prudence parte de una concepción más amplia del cuidado sexual: protegerse es fundamental, pero también lo es poder hablar de comodidad, placer, comunicación y conocimiento del propio cuerpo”, expresó Vera.
Normalizar la conversación sobre el uso de lubricantes representa también una oportunidad para derribar prejuicios y promover una comprensión más abierta de la salud sexual.
Hablar de bienestar, comodidad y conocimiento del propio cuerpo puede contribuir a que las personas tomen decisiones más informadas y reconozcan que el cuidado sexual no debe limitarse únicamente a la prevención.
La nueva línea de geles y lubricantes de Prudence ya se encuentra disponible en las principales cadenas de farmacias de República Dominicana.







