El 58 % mantiene una segunda opción romántica mientras intenta avanzar con otra persona
Image by pxby666 from Pixabay

Hablar con alguien, comenzar a involucrarse emocionalmente y, al mismo tiempo, mantener otra conversación romántica abierta se ha convertido en una práctica frecuente durante las primeras etapas de las citas.

El fenómeno tiene incluso un nombre: cushioning, término utilizado para describir la decisión de conservar una posible pareja como alternativa mientras se explora una conexión considerada principal.

Una encuesta de Hint App realizada a 13,917 adultos en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, la Unión Europea, Australia y América Latina muestra hasta qué punto esta dinámica está presente entre quienes buscan pareja.

De las 8,247 personas que afirmaron estar saliendo con alguien en ese momento, el 58 % dijo haber mantenido activa una conexión romántica secundaria mientras buscaba desarrollar una relación con la persona que consideraba su principal interés.

Para la encuesta, cushioning incluía seguir enviando mensajes, coqueteando o manteniendo emocionalmente disponible una conexión con otra posible pareja mientras la atención se concentraba principalmente en alguien más.

Esto no implica necesariamente mantener una segunda relación ni tener intimidad física. La definición puede coincidir con el período previo a la exclusividad, cuando todavía es posible salir con varias personas. Por ello, mantener contacto con más de una persona no significa automáticamente que alguna esté siendo utilizada deliberadamente como opción de reserva.

Jóvenes mantienen opciones

El comportamiento resultó ligeramente más frecuente entre los encuestados jóvenes. Entre las personas de la Generación Z que estaban saliendo con alguien, el 62 % afirmó haber practicado cushioning, frente al 57 % de los millennials.

La diferencia entre ambas generaciones es relativamente pequeña, pero los porcentajes muestran que mantener abierta otra posibilidad romántica dista de ser excepcional durante las primeras etapas de una relación.

Leer  La inteligencia artificial redefine la competencia en el sector asegurador en América Latina

El momento en que comienza esta práctica también ofrece pistas sobre sus motivaciones. Entre los 4,783 encuestados que habían practicado cushioning, el 64 % afirmó haber comenzado a mantener la conexión secundaria antes de saber si su principal interés llegaría a convertirse en una relación.

En muchos casos, por tanto, la segunda opción permanecía disponible mientras todavía existía incertidumbre sobre el futuro de la conexión principal.

La encuesta no permite determinar si esta práctica está aumentando con el tiempo, pero sí muestra que aparece con frecuencia antes de que exista un compromiso definido. Y abandonar esa segunda posibilidad tampoco parece sencillo.

Entre quienes habían practicado cushioning, el 52 % reconoció que le resultaba difícil dejar de hablar con otra posible pareja una vez que ya estaba emocionalmente involucrado con alguien más.

Además, el 47 % afirmó haberse sentido incómodo por mantener activa la conexión secundaria y, aun así, haber continuado haciéndolo.

¿Cuándo cerrar opciones?

Uno de los resultados más reveladores está relacionado precisamente con la incertidumbre: el 61 % señaló que lo más difícil era saber cuándo tenía suficiente certeza sobre una persona como para dejar de mantener disponible la otra opción.

El dato muestra que el cushioning no necesariamente responde únicamente al deseo de acumular alternativas románticas. Para una parte importante de los encuestados, mantener otra conexión coexistía con el malestar que les producía hacerlo.

Sin embargo, la incertidumbre emocional tampoco elimina el dilema que supone para quien permanece en segundo plano sin necesariamente saberlo.

La encuesta indica que muchas personas conocen ambas caras de esta dinámica. Entre las 8,247 que estaban saliendo activamente con alguien, el 55 % afirmó haber sido alguna vez la persona que otra había mantenido como opción romántica de reserva.

La cercanía entre el porcentaje de quienes reconocen haber mantenido una segunda opción y quienes aseguran haber ocupado ese lugar refleja una realidad de las citas contemporáneas: la implicación emocional puede avanzar antes de que exista una conversación explícita sobre exclusividad.

Leer  Universidades responden al auge de la IA con nuevas carreras y programas de posgrado

Las aplicaciones de citas y las plataformas digitales facilitan, además, que varias conexiones permanezcan abiertas simultáneamente. El desafío surge cuando una de ellas comienza a adquirir mayor importancia y llega el momento de decidir qué hacer con las demás.

En ese punto, la pregunta deja de ser únicamente con cuántas personas se puede conversar mientras no exista exclusividad. También entra en juego cuánta certeza necesita alguien para cerrar otras posibilidades y apostar por una sola relación.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí