La nueva generación de Samsung OLED TV apuesta por altas tasas de refresco, baja latencia y tecnologías de imagen para responder a las exigencias de una comunidad gamer que mide cada vez más la diferencia en milisegundos.
En los videojuegos, una fracción de segundo puede definir el resultado de una partida, ya que un disparo preciso, una maniobra inesperada o la llegada a la meta pueden depender no solo de la habilidad del jugador, sino también de la velocidad con la que la pantalla responde a cada comando.
La evolución de la experiencia gamer ha convertido aspectos como la tasa de refresco, el tiempo de respuesta y la calidad de imagen en elementos cada vez más relevantes para quienes buscan competir y disfrutar los videojuegos con mayor fluidez.
Samsung ha desarrollado su línea de televisores OLED con especificaciones orientadas a ofrecer una experiencia de juego de alto rendimiento.
Entre los modelos destacados se encuentra el Samsung OLED S90F, disponible en 65 y 83 pulgadas, que integra resolución 4K, una tasa de refresco de hasta 165 Hz y un tiempo de respuesta de 0.03 ms.
Estas características buscan reducir el desenfoque y las estelas en movimientos rápidos, un aspecto especialmente relevante en títulos de acción, deportes, carreras y competencias en línea, donde la velocidad de reacción puede influir directamente en el desempeño del jugador.
La tecnología OLED, basada en píxeles autoemitidos, también permite un mayor control de la iluminación y el contraste, además de su tecnología Glare Free, diseñada para reducir los reflejos provocados por la luz natural o la iluminación de los espacios interiores y favorecer una experiencia más inmersiva.
La inteligencia artificial también forma parte de la propuesta. Funciones como AI Modo Fútbol Pro y AI Sound Controller Pro permiten ajustar diferentes aspectos de imagen y sonido, mientras que la plataforma Samsung Gaming Hub concentra distintos servicios de juego en la nube y facilita el acceso a videojuegos sin depender necesariamente de una consola.
Más allá de la partida
La evolución del ecosistema gamer también ha llevado a que los dispositivos tecnológicos busquen integrarse con mayor naturalidad a los espacios del hogar. En esa línea, la Samsung OLED S95H, modelo insignia de la compañía, combina prestaciones tecnológicas con una propuesta centrada en el diseño.
El modelo fue reconocido con el galardón Best of the Best en la categoría de Diseño de Producto de los Red Dot Design Award 2026.
Su concepto FloatLayer propone una estructura en la que el panel parece flotar sobre un marco metálico expuesto, acompañado de marcos decorativos magnéticos e intercambiables.
Esta visión busca transformar el televisor en un elemento que también aporte valor estético al espacio cuando no está siendo utilizado para jugar, ver películas o consumir otros contenidos.
La propuesta se complementa con la certificación Pantone Validated ArtfulColor, enfocada en la fidelidad cromática bajo condiciones de iluminación controladas.
Para los videojuegos, donde la dirección de arte, los detalles visuales y la construcción de mundos forman parte esencial de la experiencia, el control de luz píxel por píxel y la reproducción de negros profundos permiten apreciar con mayor precisión los escenarios concebidos por los desarrolladores.
Los videojuegos han trascendido el entretenimiento para convertirse también en espacios de competencia, creatividad, comunicación y desarrollo profesional, evolución que ha elevado las expectativas sobre los dispositivos utilizados para jugar y ha colocado factores como velocidad, resolución, respuesta y calidad visual en el centro de la experiencia.







