La incorporación de inteligencia artificial en las redacciones no necesariamente reduce la confianza de las audiencias.
Una investigación realizada en Chile encontró que los lectores prestan mayor atención a la transparencia sobre el uso de estas herramientas y a la existencia de supervisión humana que al hecho mismo de que un medio utilice IA.
El estudio, desarrollado por investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Washington State University y la Universidad de Barcelona, analizó las percepciones de 2,145 participantes frente a diferentes políticas de utilización de inteligencia artificial en medios de comunicación.
Los participantes compararon perfiles de medios hipotéticos con distintas prácticas y debieron elegir cuáles consideraban más creíbles y cuáles preferirían para informarse.
Los resultados mostraron una mayor confianza hacia los medios que se comprometen a informar de manera clara cuándo y cómo utilizan IA generativa y que mantienen supervisión humana sobre los contenidos producidos con estas herramientas.
IA como herramienta y no como sustituto
La investigación también encontró que el empleo de IA para tareas rutinarias, como transcribir entrevistas, corregir ortografía o traducir textos, tuvo poca incidencia en la percepción de credibilidad.
La reacción fue diferente cuando la tecnología se utilizaba para producir imágenes realistas o contenidos periodísticos que implicaban interpretación y análisis. Los participantes mostraron mayor cautela ante estas aplicaciones.
Sebastián Valenzuela, investigador de la Pontificia Universidad Católica de Chile y uno de los autores del estudio, explicó a LatAm Journalism Review que las personas mostraron menos resistencia al empleo de IA en contenidos considerados más ligeros, mientras que su utilización en política, economía y asuntos sociales generó mayores reservas.
Ingrid Bachmann, también autora de la investigación, señaló que los resultados reflejan que las audiencias entienden la inteligencia artificial principalmente como una herramienta de apoyo al trabajo periodístico y no como un reemplazo de los profesionales.
Para los investigadores, la combinación de transparencia y supervisión humana funciona además como una señal de rigor y responsabilidad editorial.

BioBioChile apuesta por informar cómo utiliza la IA
El medio digital BioBioChile es uno de los casos analizados por LatAm Journalism Review para mostrar cómo estos principios pueden trasladarse a una redacción.
Antes de incorporar de manera más amplia las herramientas de inteligencia artificial, el medio estableció normas internas sobre sus posibilidades y límites, capacitó a sus periodistas y posteriormente hizo públicos sus lineamientos dentro de su política de ética periodística.
Entre sus productos se encuentra “BBCL en 5”, una recopilación automatizada de las principales noticias del día, además de resúmenes incorporados al inicio de sus artículos. En estos contenidos se informa que fueron generados mediante inteligencia artificial y posteriormente revisados por un periodista o editor.
Denisse Charpentier, subdirectora de BioBioChile, sostuvo que informar a las audiencias sobre los procesos utilizados para elaborar los contenidos constituye una parte esencial de la relación de confianza entre un medio y sus lectores.
La experiencia coincide con los resultados de la investigación: más que rechazar de manera generalizada la inteligencia artificial, las audiencias parecen exigir claridad sobre su utilización, límites definidos y responsabilidad humana sobre el producto periodístico final.
El hallazgo plantea un desafío para las redacciones que aceleran la incorporación de herramientas generativas: adoptar tecnología puede mejorar determinados procesos, pero su implementación también requiere políticas editoriales capaces de explicar a los lectores qué hace la IA, qué continúa haciendo el periodista y quién responde finalmente por la información publicada.







