La segunda edición de la Peña Interactiva no fue simplemente otro encuentro entre colegas, fue la confirmación de que, en medio de una profesión que cambia todos los días, existen principios que no pierden vigencia: credibilidad, ética, liderazgo y la responsabilidad de comprender que cada palabra tiene consecuencias.
Bajo el tema “Comunicar con propósito es liderar con impacto”, periodistas, comunicadores, relacionistas públicos y docentes se dieron cita en el Café Bar Teatro Juan Lockward del Teatro Nacional para conversar sobre uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo: ejercer influencia sin perder el compromiso con la verdad.
Más que una conferencia, la Peña volvió a convertirse en ese espacio que dio origen al proyecto: una conversación abierta donde las ideas circulan con libertad, las experiencias se comparten sin formalismos y las diferencias enriquecen el diálogo.
En esta ocasión, las reflexiones estuvieron guiadas por dos invitados que, desde escenarios distintos, coinciden en una misma convicción: el liderazgo comienza mucho antes de ocupar una posición de poder.
Una mirada más amplia
José Miguel Otáñez, presidente del Centro de Análisis y Estudio de la Comunicación (CAESCO), invitó a los asistentes a mirar la comunicación desde una perspectiva mucho más amplia que la producción de contenidos o el ejercicio periodístico.
Recordó que informar implica una enorme responsabilidad social y que el comunicador tiene la capacidad de fortalecer la democracia, construir ciudadanía y generar confianza, pero también puede contribuir a la polarización y a la desinformación cuando renuncia al rigor y al pensamiento crítico.
Insistió en la necesidad de recuperar el criterio profesional como principal herramienta de trabajo. La comunicación, planteó, debe seguir siendo un ejercicio de responsabilidad con la sociedad antes que una carrera por llegar primero.
Su reflexión encontró eco entre los participantes, quienes compartieron inquietudes sobre la creciente presión que enfrentan los medios tradicionales, la irrupción de nuevas plataformas digitales y la necesidad de fortalecer la formación ética de quienes hoy tienen la posibilidad de comunicar desde cualquier espacio.
La práctica cotidiana de liderar
Por su parte, César Cordero, presidente de Dale Carnegie República Dominicana, llevó la conversación hacia el liderazgo entendido como una práctica cotidiana.
Su mensaje rompió con la idea tradicional de que solo lideran quienes ocupan cargos directivos.
Para Cordero, el liderazgo se construye cada día mediante las decisiones, coherencia y capacidad de generar confianza en los demás.
Explicó que toda persona ejerce algún nivel de influencia, incluso sin proponérselo, y que precisamente por esa razón resulta indispensable asumir con responsabilidad la manera en que nos comunicamos, escuchamos y actuamos.
Más que hablar de técnicas de liderazgo, invitó a reflexionar sobre el carácter de quienes comunican y sobre la importancia de construir relaciones basadas en el respeto, credibilidad y servicio, porque la verdadera influencia no nace de la autoridad, sino de la confianza que somos capaces de inspirar.
Un mismo hilo conductor
Las reflexiones compartidas durante la Peña Interactiva encontraron una continuidad natural con los temas desarrollados días antes en la segunda edición de Conexión Interactiva, en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).
Aunque ambos encuentros estuvieron dirigidos a públicos distintos, compartieron una misma visión: comunicar no consiste únicamente en transmitir información, significa tomar decisiones, asumir responsabilidades y comprender que cada mensaje deja una huella en las personas, las organizaciones y las sociedad.
Esa coincidencia permitió consolidar uno de los principales propósitos de Encuentros Interactivos durante este año: promover conversaciones que trasciendan el evento y se conviertan en una invitación permanente a ejercer un liderazgo más consciente desde cualquier espacio profesional.
El valor de conversar
Uno de los aspectos más enriquecedores de la Peña Interactiva volvió a ser la participación de los asistentes.
Lejos del formato tradicional donde un expositor habla y el público escucha, el encuentro permitió intercambiar experiencias, formular preguntas y analizar situaciones que forman parte del ejercicio cotidiano de periodistas, comunicadores institucionales, consultores y académico.
La conversación abordó temas como la reputación, influencia de las redes sociales, inteligencia artificial, desinformación, responsabilidad de los medios, formación de nuevos comunicadores y el papel que cada profesional desempeña en la construcción de una sociedad más crítica e informada.
Las intervenciones dejaron una conclusión compartida: la tecnología seguirá evolucionando y las plataformas continuarán transformándose, pero la credibilidad seguirá siendo el activo más importante de cualquier comunicador.

Una conversación que continúa
Al cerrar la jornada, quedó claro que las grandes transformaciones no ocurren únicamente desde los grandes escenarios.
También nacen alrededor de una mesa, en una pregunta que desafía nuestras certezas, en una experiencia compartida o en una conversación que nos obliga a mirar la profesión desde otra perspectiva.
Ese es precisamente el espíritu que dio origen a la Peña Interactiva y que continúa guiando cada una de sus ediciones: reunir personas dispuestas a compartir conocimiento al mismo tiempo que están abiertos a aprender, convencidas de que comunicar con propósito implica también liderar con responsabilidad.








