Visa y la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo del Banco Mundial enfocado en el sector privado, anunciaron una iniciativa de riesgo compartido destinada a ampliar el acceso a servicios financieros digitales y favorecer la inclusión financiera en mercados emergentes, con un enfoque inicial en América Latina y el Caribe.
El acuerdo contempla que IFC comparta el riesgo de liquidación de crédito asociado a transacciones de Visa realizadas por instituciones financieras participantes. El mecanismo busca facilitar que entidades con calificaciones de riesgo por debajo del grado de inversión puedan ampliar su conexión con la red de pagos y llegar a consumidores y pequeñas empresas que actualmente cuentan con un acceso limitado a los servicios financieros.
La iniciativa prevé cubrir aproximadamente USD 200 millones en riesgo compartido durante cinco años y comenzar con alrededor de 50 instituciones financieras de 14 países de América Latina y el Caribe. El objetivo planteado por ambas organizaciones es que el mecanismo contribuya a que millones de personas y pequeñas empresas puedan utilizar herramientas financieras digitales para ahorrar, gastar, acceder a crédito y desarrollar sus actividades económicas dentro del sistema formal.
Reducir barreras para las instituciones financieras
La alianza parte de la necesidad de facilitar la participación de entidades financieras que enfrentan mayores restricciones para acceder a determinados mecanismos de pago. Al compartir parte del riesgo asociado a las transacciones, Visa e IFC buscan generar condiciones para que estas instituciones puedan ofrecer soluciones digitales a segmentos que permanecen subatendidos.
“El acceso a los pagos digitales puede ayudar a impulsar oportunidades económicas”, afirmó Paul Fabara, Líder global de Riesgos y Servicio al Cliente de Visa. Según explicó, la colaboración permitirá apoyar a instituciones financieras en la oferta de soluciones de pago seguras y confiables dirigidas a más personas y pequeñas empresas en mercados emergentes.
Desde IFC, Mohamed Gouled, vicepresidente de Productos y Clientes, destacó que el mecanismo busca reducir obstáculos para las instituciones financieras y ampliar las oportunidades de pequeñas empresas y emprendedores para acceder a soluciones de pagos digitales.
“Al reducir los obstáculos que limitan la participación de las instituciones financieras, estamos facilitando que pequeñas empresas y emprendedores en mercados emergentes tengan un mayor acceso a soluciones de pagos digitales”, señaló Gouled, quien agregó que estas herramientas pueden ayudar a las empresas a llegar a nuevos clientes, ampliar sus operaciones y generar empleo.
Los servicios financieros digitales pueden aportar además mayor velocidad, seguridad y transparencia a las transacciones, al tiempo que amplían las alternativas disponibles para consumidores y empresas que buscan participar en la economía formal.
Con esta iniciativa, Visa e IFC plantean utilizar el mecanismo de riesgo compartido como una vía para ampliar la participación de instituciones financieras de mercados emergentes en los ecosistemas digitales de pago. El alcance dependerá de la incorporación de las entidades participantes y de su capacidad para trasladar ese mayor acceso a consumidores y pequeñas empresas.







