Imagen de Gerd Altmann en Pixabay
Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

A veces, las lecciones más poderosas llegan envueltas en despedidas y, aunque no lo creamos así, la manera en la que terminamos las cosas o decimos adiós es el sabor y olor que queda permanentemente impregnado en la mente de las personas, no importa que tan buenos hayamos sido o cuánto bien hayamos aportado… la última impresión es la que se queda tatuada a fuego en las mentes.

Hay una película que tenía tiempo sin verla. Este fin de semana chocó conmigo, ‘Me Before You’, o como la conocemos ‘Yo antes de ti’, que  muestra como la vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos, pero también deja la gran lección de que no son las cosas que nos pasan sino como reaccionamos a esas cosas, nos podemos quedar rumiando el dolor o lamentándonos por lo que nos sucedió o podemos abrir los ojos y aprender  desde la aceptación y seguir adelante.

Al final de la película, la carta  de Will Traynor a Louisa Clark no es solo un adiós, sino un llamado a la vida: “Vive, vive bien”.

Con ella, le entrega su amor y su deseo de que ella elija una existencia que la haga plena, más allá de las sombras del pasado y el miedo al futuro.

Este mensaje es poderoso en muchos sentidos, pues todos somos Louisa Clark. Nos acostumbramos a la rutina, a lo cómodo y seguro, o instintivamente lo buscamos. A veces, incluso nos autoboicoteamos, otras veces imponemos metas tan altas que, en lugar de lograr lo que queremos, lo apartamos del camino.

Vivir bien no significa necesariamente una vida sin obstáculos o dolor. Significa hacer elecciones conscientes, sin caer en la trampa de la resignación ni en la presión de la perfección. Implica permitirnos explorar, fallar y aprender en el camino. El desafío es encontrar el equilibrio: aspirar a más sin que la ambición nos consuma o el miedo al cambio nos paralice. No se trata solo de existir, sino de que el aroma que dejamos deje recuerdos agradables.

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Ahora, mi pregunta es simple: ¿Estamos viviendo realmente? Si la respuesta es no, tal vez sea momento de empezar.

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